Un fallo histórico de la Corte Suprema favorece a las empresas petroleras en las batallas ambientales de Luisiana

La decisión de la Corte Suprema en una demanda costera de alto riesgo tiene implicaciones importantes para los esfuerzos de protección ambiental de Luisiana contra las compañías petroleras.
En un fallo importante que tendrá impactos duraderos en la política ambiental de Luisiana, la Corte Suprema se puso del lado de las principales compañías petroleras en una serie de demandas relacionadas con la erosión costera y el daño a los humedales. La decisión del tribunal supone un duro golpe a los esfuerzos del estado para responsabilizar a estas corporaciones por su papel en la degradación de la vulnerable costa de Luisiana.
La batalla legal comenzó en 2013 cuando el estado de Luisiana presentó una demanda contra docenas de empresas de petróleo, gas y oleoductos, alegando que sus operaciones de perforación, dragado y otras operaciones habían contribuido a la rápida pérdida de los humedales y las regiones costeras del estado. Luisiana argumentó que estas empresas deberían ser financieramente responsables de restaurar la costa y mitigar los impactos de sus actividades.
Sin embargo, la Corte Suprema falló ahora a favor de las compañías petroleras, al considerar que las demandas del estado fueron prevalecidas por la ley federal. La decisión del tribunal protege efectivamente a las empresas de responsabilidad, lo que supone un revés significativo para los esfuerzos de Luisiana por exigirles responsabilidades.
"Este fallo es una gran decepción para el pueblo de Luisiana", dijo Garret Graves, un congresista republicano de Luisiana. "El costo de la restauración costera ahora se está trasladando a los contribuyentes, en lugar de a las industrias que se beneficiaron de la destrucción de nuestra costa".
La decisión es una victoria para la industria del petróleo y el gas, que había argumentado que los marcos regulatorios federales se adelantaban a las demandas del estado. Las empresas sostuvieron que habían estado operando de conformidad con las leyes y permisos federales y que no deberían ser consideradas responsables de los impactos ambientales más amplios.
"Estamos satisfechos con la decisión de la Corte Suprema, que defiende el estado de derecho y brinda certeza a nuestra industria", dijo Mike Sommers, presidente y director ejecutivo del American Petroleum Institute, un importante grupo industrial.
Sin embargo, los defensores del medio ambiente y los funcionarios de Luisiana han condenado el fallo, argumentando que socava la capacidad del estado para proteger sus recursos naturales y responsabilizar a los contaminadores. Temen que la decisión haga que a Luisiana le resulte más difícil conseguir los fondos necesarios para abordar la actual crisis de erosión costera y pérdida de humedales.
"Este fallo es un golpe devastador a los esfuerzos de Luisiana por restaurar su costa y proteger a sus comunidades", dijo Abigail Higgins, directora de Gulf Restoration Network, un grupo de defensa del medio ambiente. "La Corte Suprema ha dado vía libre a la industria del petróleo y el gas, dejando que el pueblo de Luisiana pague la factura."
La decisión de la Corte Suprema marca el último capítulo del conflicto de larga data entre los esfuerzos de Luisiana para proteger su medio ambiente y los intereses económicos de la industria del petróleo y el gas. Mientras el estado continúa lidiando con las consecuencias de la erosión costera y la pérdida de humedales, el fallo ha aumentado las preocupaciones sobre el futuro de su política ambiental y la viabilidad de sus comunidades costeras.
Fuente: The New York Times


