La icónica guitarra del legendario guitarrista de Pink Floyd se vende por 14,55 millones de dólares en una subasta

La icónica guitarra 'Black Strat' tocada por el legendario guitarrista de Pink Floyd, David Gilmour, se vendió por una cifra récord de 14,55 millones de dólares en una subasta de Christie's, lo que la convierte en uno de los instrumentos musicales más valiosos jamás vendidos.
En un evento trascendental que cautivó a los entusiastas de la música de todo el mundo, la icónica guitarra 'Black Strat' tocada por el legendario guitarrista de Pink Floyd David Gilmour se vendió en una subasta de Christie's por la asombrosa suma de 14,55 millones de dólares, lo que la convierte en uno de los instrumentos musicales más valiosos jamás vendidos.
La Fender Stratocaster, que Gilmour utilizó ampliamente a lo largo de su ilustre carrera con la icónica banda de rock progresivo, fue parte de la Colección de Guitarras David Gilmour que se exhibió en Christie's en la ciudad de Nueva York en 2019. La venta de este extraordinario instrumento no solo rompió récords anteriores, sino que también destacó la influencia duradera y el significado cultural de la música de Pink Floyd.
El uso que Gilmour hizo de la Black Strat, una guitarra que adquirió en 1970, fue fundamental para dar forma al sonido distintivo de la banda, evidente en álbumes icónicos como 'The Dark Side of the Moon' y 'Wish You Were Here'. Las características únicas de la guitarra, incluido su distintivo acabado en negro y las modificaciones realizadas por Gilmour a lo largo de los años, contribuyeron a su estatus legendario entre músicos y coleccionistas por igual.
La venta de la Black Strat no sólo estableció un nuevo récord para la guitarra más valiosa jamás vendida en una subasta, sino que también subrayó el legado perdurable de la música de Pink Floyd y la reverencia con la que se sienten las contribuciones de Gilmour. La subasta atrajo intensas ofertas, y la oferta ganadora eclipsó el récord anterior de una Fender Stratocaster interpretada por Eric Clapton, que se vendió por 3,9 millones de dólares en 2004.
El asombroso precio refleja el profundo impacto que Gilmour y Pink Floyd han tenido en la industria musical y la cultura popular. El viaje de la Black Strat desde un humilde instrumento musical a un venerado artefacto cultural es un testimonio del poder de la música para trascender fronteras e inspirar a generaciones de fanáticos.
Mientras el mundo continúa maravillándose ante la extraordinaria venta de esta guitarra icónica, ésta sirve como un conmovedor recordatorio del legado perdurable de Pink Floyd y la marca indeleble que David Gilmour ha dejado en el panorama musical.
Fuente: The New York Times


