El intento fallido de los liberales para derrocar a las mujeres conservadoras en Victoria

El plan de los liberales victorianos para eliminar a las mujeres conservadoras de los principales puestos electorales fracasó, siendo Moira Deeming la única expulsada con éxito a pesar de los esfuerzos de los moderados.
Durante meses, ha estado en marcha un plan secreto dentro del Partido Liberal de Victoria para desalojar a un grupo de mujeres conservadoras de sus posiciones prominentes en la votación de la cámara alta antes de las elecciones estatales de noviembre. Los moderados esperaban crear un frente unido y derrocar a estas figuras, pero sus esfuerzos finalmente fracasaron.
Si bien no lograron eliminar a Bev McArthur y Renee Heath, y Ann-Marie Hermans se mantuvo en el segundo lugar, los moderados consiguieron una gran victoria: derrocaron a Moira Deeming, la más destacada de las mujeres conservadoras objetivo.
Jess Wilson, un moderado de alto rango, intentó orquestar el plan y establecer un enfoque unificado. Por un breve momento, pareció funcionar. "¿Estamos frustrados? Sí. ¿Sorprendidos? No", dijo Wilson, reflejando la determinación de los moderados de remodelar la representación del partido en la cámara alta.
Sin embargo, los conservadores dentro del partido simplemente no pudieron evitarlo y terminaron socavando la estrategia de los moderados. A pesar de los mejores esfuerzos de los moderados, no pudieron desalojar de sus posiciones a otras mujeres conservadoras de alto perfil.
El intento fallido de derrocar a Deeming, en particular, ha puesto de relieve las profundas divisiones dentro de los liberales victorianos. Deeming, un firme partidario del controvertido movimiento de "libertad", se había convertido en un pararrayos de la controversia dentro del partido.
Los moderados esperaban que al sacarla de la papeleta pudieran presentar una cara más unida y agradable a los votantes. Sin embargo, su incapacidad para lograr una purga más amplia de mujeres conservadoras ha dejado al partido en un estado de cambio, con profundas divisiones ideológicas aún sin resolver.
A medida que se acercan las elecciones estatales, los liberales victorianos se encuentran en una posición precaria. El fracaso del plan de los moderados ha dejado al partido vulnerable, y la facción conservadora todavía ejerce una influencia significativa. La capacidad del partido para presentar un mensaje cohesivo y atractivo a los votantes sigue siendo incierta, mientras las divisiones internas continúan latentes.
Fuente: The Guardian


