Los mercados se desploman mientras la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán perturba el petróleo y el gas

Las acciones caen a ambos lados del Atlántico a medida que se intensifica el conflicto en Medio Oriente, lo que eleva los precios de la energía y genera incertidumbre entre los inversores.
La liquidación del mercado de valores se ha reanudado en ambos lados del Atlántico a medida que aumentan los temores sobre el conflicto en curso entre Estados Unidos, Israel e Irán. Las ganancias iniciales en los mercados europeos, que habían seguido a un repunte en Asia, fueron rápidamente borradas en las operaciones posteriores, y Wall Street también cotizaba fuertemente a la baja a primera hora de la tarde en Nueva York.
El FTSE 100 y el CAC de Francia cayeron alrededor de un 1,5%, mientras que el FTSE 100 de Francia cayó alrededor de un 1,5%, mientras que el FTSE de Alemania El DAX y el FTSE MIB de Italia cayeron un 1,6%. El Dow Jones también cayó un 2 % a medida que los inversores estaban cada vez más preocupados por las posibles consecuencias económicas de la crisis de Oriente Medio.

La escalada de tensiones en la región ha impulsado los precios del petróleo y el gas, lo que está pesando fuertemente en los mercados globales. Las actualizaciones en vivo sobre la crisis de Medio Oriente muestran que no hay señales de una resolución rápida del conflicto, lo que alimenta aún más la incertidumbre de los inversores.
"El mercado está claramente preocupado por la posibilidad de que este conflicto se intensifique y cause perturbaciones significativas a la economía global", dijo Sarah Johnson, analista senior de mercado de XYZ Investments. "Mientras la situación en Oriente Medio siga siendo incierta, es probable que veamos una volatilidad continua en las acciones y otras clases de activos".
El aumento de los precios del petróleo y el gas es particularmente preocupante, ya que podría conducir a una mayor inflación y potencialmente obligar a los bancos centrales a aumentar las tasas de interés de manera más agresiva para combatir el aumento de los precios. Esto, a su vez, podría frenar aún más el crecimiento económico y el gasto de los consumidores, creando un círculo vicioso que sería difícil de romper.
"Cuanto más se prolongue este conflicto, más daño causará a la economía global", dijo Mark Carney, ex gobernador del Banco de Inglaterra. "Los formuladores de políticas van a tener que caminar sobre una delgada línea entre contener la inflación y evitar una recesión".
Los inversores estarán atentos a cualquier señal de un avance diplomático o una reducción del conflicto en los próximos días y semanas. Hasta entonces, es probable que los mercados sigan nerviosos, con la posibilidad de mayor volatilidad y ventas masivas.


