Crisis de coacción a la maternidad: a las mujeres se les niegan opciones en Inglaterra

Un informe exclusivo revela que las mujeres se sienten presionadas y tienen opciones "no permitidas" durante la atención de maternidad en Inglaterra, dice la organización benéfica líder Birthrights.
Crisis de atención de maternidad: un nuevo informe de la organización benéfica Birthrights ha descubierto una tendencia preocupante en la que las mujeres se sienten coaccionadas y presionadas durante su atención de maternidad en Inglaterra. Según el estudio, que recopiló experiencias de 300 personas, a las mujeres se les dice que "no se les permiten" ciertas opciones y se les niegan opciones genuinas cuando se trata de procedimientos como cesáreas.
Los hallazgos sugieren un problema sistémico dentro del sistema de maternidad inglés, donde la autonomía de las mujeres y el derecho a tomar decisiones informadas sobre su propio cuidado están siendo socavados. Esta inquietante tendencia apunta a una cultura de paternalismo y una falta de respeto por la atención centrada en el paciente durante un momento críticamente importante y vulnerable en la vida de una mujer.
Birthrights, una organización benéfica dedicada a proteger los derechos humanos durante el parto, recopiló testimonios desgarradores de mujeres que sintieron que habían sido obligadas a realizar procedimientos que no querían. Una mujer informó que le dijeron que "no se le permitía" un parto vaginal después de una cesárea previa, mientras que otra dijo que la "hicieron sentir culpable" por querer evitar una inducción.
El informe destaca cómo esta percepción de falta de opciones puede tener graves impactos psicológicos en las nuevas madres, haciéndolas sentir sin poder, traumatizadas y privadas de la experiencia de parto que imaginaban. Esto puede tener efectos duraderos en la salud mental posparto y en el vínculo madre-hijo.
Los expertos dicen que los hallazgos apuntan a la necesidad de un cambio cultural en la atención de maternidad, con un mayor énfasis en el consentimiento informado, la toma de decisiones compartida y el respeto a la autonomía corporal de las mujeres. Birthrights exige capacitación obligatoria sobre derechos humanos en el parto para todo el personal de maternidad, así como mayores medidas de rendición de cuentas para garantizar que se respeten las decisiones de las mujeres.
Mientras el gobierno del Reino Unido trabaja para mejorar la seguridad y los resultados de la maternidad, abordar esta preocupante tendencia de coerción debe ser una máxima prioridad. Las mujeres merecen sentirse empoderadas y en control de su experiencia de parto, no presionadas para someterse a intervenciones médicas en contra de su voluntad.


