Brote de sarampión en Rumania: un polvorín para la UE

Rumania lidera la UE en casos de sarampión a medida que las tasas de vacunación colapsan y un niño pequeño no vacunado muere en una epidemia reciente. Los médicos esperan pronto otro brote grave.
La alguna vez tranquila ciudad de Săcele en Transilvania se ha convertido en un polvorín para la Unión Europea, ya que Rumania ahora lidera el continente en casos de sarampión. ¿El culpable? Un colapso en las tasas de vacunación impulsado por los cuellos de botella en el sistema de salud y las crecientes sospechas de los padres sobre la seguridad de las vacunas.
A las 10 de la mañana de un día de primavera, el pasillo de la clínica local ya estaba lleno de padres y niños ansiosos, todos esperando ver a la Dra. Mirela Csabai, una de los siete médicos generales que atienden a una población de más de 30.000 personas. Si bien la mayoría de los casos de esa mañana eran de rutina (resfriados, chequeos, enfermedades crónicas), la calma es un acontecimiento reciente. En 2024, una devastadora epidemia de sarampión arrasó esta comunidad y dejó un niño pequeño no vacunado muerto.
Las tasas de vacunación se desploman
El brote de sarampión en Săcele fue solo la punta del iceberg para Rumania. En todo el país, las tasas de vacunación se han desplomado en los últimos años, y solo el 86% de los niños reciben la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (triple vírica), muy por debajo del umbral del 95% recomendado por la Organización Mundial de la Salud para mantener la inmunidad colectiva. {{IMAGE_PLACEHOLDER}} Esta fuerte disminución ha tenido graves consecuencias: Rumania registró el mayor número de casos de sarampión en la Unión Europea en 2025.
Desafíos sistémicos y escepticismo de los padres
El colapso de las tasas de vacunación se puede atribuir a una combinación de desafíos sistémicos y un creciente escepticismo de los padres. El sistema de salud de Rumania ha luchado por mantenerse al día con la demanda de vacunas, enfrentando a menudo escasez y cuellos de botella logísticos que dificultan que los padres accedan a las vacunas. Al mismo tiempo, ha ganado fuerza un movimiento vocal contra las vacunas, alimentado por información errónea y teorías de conspiración sobre la seguridad de las vacunas.
Fuente: The Guardian


