Brote de sarampión provoca aumento de vacunación en Nuevo México

A medida que el sarampión se extendió por la región, Nuevo México experimentó un aumento del 55 % en las vacunas MMR, lo que provocó un brote más pequeño en comparación con el vecino Texas.
Cuando estalló un brote de sarampión en el extremo occidental de Texas en enero de 2025, el virus altamente infeccioso pronto se extendió a los vecinos Nuevo México y otros estados. Este brote se convertiría en el mayor que haya visto el país desde 2000, cuando se declaró eliminado el sarampión de Estados Unidos. En Texas, fue el brote más grande registrado desde 1992, mientras que en Nuevo México, fue el primer brote de sarampión que el estado había visto desde 1996.
Sin embargo, la trayectoria de los casos de sarampión de los dos estados divergió. Texas declaró el brote dentro de sus fronteras el el 18 de agosto, con un recuento final de 762 casos. En Nuevo México, las autoridades declararon su brote, que comenzó en febrero, frente al el 26 de septiembre, con un total de solo 99 casos.
Según un nuevo estudio, una de las diferencias clave fue que en Nuevo México, la rápida propagación del virus del sarampión estimuló un aumento masivo en la vacunación contra el sarampión entre niños y adultos. En general, las inyecciones de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) aumentaron 55 por ciento en todo el estado de enero a septiembre en comparación con el mismo período en 2024.

Este rápido aumento en las tasas de vacunación ayudó a frenar la propagación del brote y limitar el número total de casos en Nuevo México. Por el contrario, Texas experimentó un brote mayor y más sostenido, probablemente debido a tasas de vacunación más bajas y una adopción más lenta de medidas preventivas.
La experiencia de Nuevo México ofrece un rayo de esperanza en medio de los desafíos que plantean los brotes de sarampión. Cuando se enfrentan a una amenaza grave para la salud pública, las comunidades pueden unirse para protegerse a sí mismas y a sus seres queridos mediante un aumento de la vacunación y otras intervenciones de salud pública.

Mientras el país continúa lidiando con la actual crisis del sarampión, las lecciones aprendidas de la respuesta de Nuevo México podrían informar estrategias en otros estados y regiones. Al priorizar la vacunación y la educación sobre salud pública, las comunidades pueden estar mejor preparadas para mitigar el impacto de futuros brotes y salvaguardar la salud y el bienestar de sus residentes.
Fuente: Ars Technica


