La ofensiva del alcalde de la Ciudad de México contra el crimen revela una asombrosa crisis de personas desaparecidas

En medio de los esfuerzos de lucha contra el crimen de la Ciudad de México, ha salido a la luz la impactante magnitud de la crisis de personas desaparecidas en el país, con más de 133.000 personas desaparecidas. Una investigación sobre la sombría realidad.
El descubrimiento de restos humanos carbonizados en el rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco ofrece una visión escalofriante del destino que han corrido muchos de los desaparecidos. Grupos de búsqueda voluntarios encontraron los restos, que estaban siendo utilizados como campo de entrenamiento para nuevos reclutas por el Cártel Jalisco Nueva Generación.
La magnitud de la crisis de las personas desaparecidas ha arrojado una sombra oscura sobre los esfuerzos de Sheinbaum para abordar el crimen en la capital. A pesar de las iniciativas de alto perfil de su administración, como el despliegue de tropas federales y la creación de unidades policiales especializadas, los problemas subyacentes parecen estar mucho más profundamente arraigados y generalizados de lo que se reconoció inicialmente.
Los expertos atribuyen el aumento de las desapariciones a una compleja red de factores, incluida la influencia generalizada de grupos del crimen organizado, la debilidad de las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley y la falta de mecanismos eficaces de prevención y respuesta. El problema se ve agravado aún más por la agitación política y social que se ha apoderado de México en los últimos años, así como por la corrupción generalizada que ha socavado la confianza pública en la capacidad del gobierno para abordar la crisis.
A medida que sale a la luz la verdadera magnitud de la crisis de las personas desaparecidas, Sheinbaum y su administración enfrentan una presión creciente para desarrollar una estrategia integral y efectiva para abordar el problema. Esto requerirá no sólo un enfoque renovado en los esfuerzos de aplicación de la ley y lucha contra el crimen, sino también un examen más profundo de los factores sociales, políticos y económicos subyacentes que han contribuido al problema.
En última instancia, la lucha contra el crimen en la Ciudad de México no puede ser verdaderamente exitosa sin abordar la sombría realidad de la crisis de las personas desaparecidas. Sheinbaum y su equipo deben enfrentar este desafío de frente, trabajando en colaboración con la sociedad civil, organizaciones internacionales y otras partes interesadas para garantizar que las miles de familias afectadas por esta tragedia reciban la justicia y el cierre que tan desesperadamente buscan.
Fuente: The New York Times

