El Parlamento promilitar de Myanmar vuelve a reunirse después de una pausa de cinco años

El nuevo parlamento de Myanmar, dominado por el promilitar Partido Unión, Solidaridad y Desarrollo, se reúne por primera vez desde el golpe de 2021. Las elecciones excluyeron a los principales partidos de la oposición.
El parlamento de Myanmar, dominado por el promilitar Partido Unión, Solidaridad y Desarrollo (USDP), se ha reunido por primera vez desde el golpe militar de 2021. Esto marca la apertura de la nueva legislatura después de elecciones que excluyeron a los principales partidos de la oposición.
El USDP, que tiene estrechos vínculos con el ejército, obtuvo la mayoría de escaños en las elecciones generales de noviembre de 2020, según los resultados oficiales. Sin embargo, los militares disputaron el resultado, alegando un fraude electoral generalizado, y tomaron el poder mediante un golpe el 1 de febrero de 2021.
La junta militar luego anuló los resultados de las elecciones de 2020 y celebró nuevas elecciones en 2022 que fueron boicoteadas por el principal partido de la oposición, la Liga Nacional para la Democracia (LND), así como por otros partidos más pequeños. La LND, liderada por Aung San Suu Kyi, había ganado las elecciones de 2020 de forma aplastante.
El nuevo parlamento, que se reunió el lunes, está compuesto principalmente por legisladores del USDP, junto con un pequeño número de independientes y representantes de partidos de minorías étnicas. El ejército también posee un número significativo de escaños reservados para miembros no electos de las fuerzas armadas.
El USDP se ha comprometido a trabajar por la "reconciliación nacional" y la "reforma democrática" en el país, pero la exclusión de la LND y otros partidos de la oposición ha generado preocupaciones sobre la legitimidad del nuevo gobierno.
La convocatoria del nuevo parlamento se produce mientras Myanmar continúa lidiando con una guerra civil que estalló después del golpe de 2021, con grupos de resistencia armada luchando contra el régimen militar. La crisis humanitaria en el país también ha empeorado, y Naciones Unidas ha advertido de una potencial situación "catastrófica".
A pesar de la condena internacional de las acciones militares, el USDP y sus aliados militares siguen teniendo el control del gobierno de Myanmar y están preparados para consolidar su poder a través del nuevo parlamento. El futuro de la democracia de Myanmar y la lucha de su pueblo por la libertad sigue siendo incierto.
Fuente: Al Jazeera


