El satélite desmantelado de la NASA está listo para reingresar a la atmósfera de la Tierra

Se espera que la sonda Van Allen de la NASA, una nave espacial de 1.300 libras, se queme en la atmósfera de la Tierra, lo que representa un riesgo bajo para las personas debido a cualquier componente superviviente.
La sonda Van Allen de la NASA, un satélite fuera de servicio que pesa aproximadamente 1.300 libras, volverá a entrar en la atmósfera de la Tierra en los próximos días. El satélite, que fue lanzado en 2012 para estudiar los cinturones de Van Allen, ha llegado al final de su misión y ahora realizará su descenso final.
Los cinturones de Van Allen, una característica crítica del campo magnético de la Tierra, desempeñan un papel vital a la hora de proteger a nuestro planeta de la dañina radiación cósmica, las tormentas solares y el viento solar. Estos cinturones son una parte clave del sistema de defensa natural de la Tierra, que protege tanto la vida humana como la tecnología sensible de los peligros del entorno espacial.
Si bien se espera que gran parte de la sonda Van Allen se queme durante su reingreso, la NASA ha declarado que existe un riesgo bajo de que cualquier componente superviviente represente una amenaza para las personas en tierra. La agencia ha estado siguiendo de cerca el descenso del satélite y está preparada para proporcionar actualizaciones sobre su progreso a medida que regresa a la Tierra.
Fuente: BBC News


