El impulso de Nueva Zelanda para que el inglés sea idioma oficial genera un debate

Un controvertido proyecto de ley tiene como objetivo otorgar al inglés el mismo estatus oficial que las lenguas de signos maoríes y neozelandesas, lo que generó críticas de la oposición y de expertos lingüísticos.
En una medida que ha provocado un intenso debate, el gobierno de Nueva Zelanda ha presentado un proyecto de ley para reconocer oficialmente el inglés como uno de los idiomas nacionales del país, junto con las lenguas de signos maoríes y neozelandesas existentes. La legislación propuesta, que ha superado su primer obstáculo parlamentario, ha generado críticas de partidos de oposición y expertos lingüísticos que sostienen que la medida es innecesaria y cínica.
Actualmente, Nueva Zelanda tiene dos idiomas oficiales: el te reo Māori (el idioma maorí) y el lenguaje de señas neozelandés. El nuevo proyecto de ley pretende añadir a esta lista el inglés, hablado por el 95% de la población, otorgándole el mismo estatus jurídico que los otros dos. Los defensores del proyecto de ley argumentan que esto solidificará la importancia del inglés en los asuntos públicos y las operaciones gubernamentales del país.


