La familia del premio Nobel teme que la prisión pueda ser fatal

La familia del ganador iraní del Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, encarcelado, advierte sobre una crisis de salud crítica, que incluye sospecha de ataque cardíaco y pérdida severa de peso mientras se le niega la licencia médica.
La familia de la activista iraní de derechos humanos encarcelada Narges Mohammadi ha dado la alarma urgente sobre el deterioro de su condición física, expresando su profunda preocupación de que continuar encarcelada pueda resultar fatal. Según informes de sus representantes legales y familiares, la ganadora del Premio Nobel de la Paz, de 54 años, ha experimentado una serie alarmante de complicaciones de salud mientras estaba confinada en la prisión central de Zanjan, en el noroeste de Irán, incluido un presunto evento cardíaco y una dramática pérdida de peso involuntaria.
La crisis médica de Mohammadi se ha intensificado desde su nuevo arresto en diciembre de 2025, ocurrido durante un servicio conmemorativo en honor a un colega del movimiento de derechos humanos. A pesar de las repetidas solicitudes de intervención médica y liberación temporal por motivos humanitarios, las autoridades penitenciarias le han negado sistemáticamente el acceso a instalaciones sanitarias adecuadas y oportunidades de tratamiento fuera de los muros penitenciarios. Su equipo legal ha documentado evidencia de un deterioro precipitado en su estado físico, con una caída de su peso corporal de aproximadamente 20 kilogramos (44 libras) en los últimos meses, un indicador preocupante de graves complicaciones de salud subyacentes.
La situación que rodea a Mohammadi representa un momento crítico en el discurso internacional sobre los derechos humanos en Irán. La laureada recibió el prestigioso Premio Nobel de la Paz 2023 en reconocimiento a su valiente defensa de la dignidad humana, los derechos de las mujeres y las libertades democráticas dentro del restrictivo sistema político de Irán. Su premio mientras estaba en prisión subrayó el reconocimiento de la comunidad global de sus contribuciones a la promoción de las libertades humanas fundamentales a pesar del grave riesgo personal y la oposición gubernamental.
Antes de su reciente arresto, a Mohammadi se le había concedido libertad temporal en 2024 por motivos médicos, una decisión que parecía representar un ligero cambio en el enfoque del gobierno iraní hacia su caso. Sin embargo, este período de relativa libertad terminó abruptamente cuando fue detenida durante la reunión conmemorativa, lo que señaló un cambio en la política gubernamental y un endurecimiento de las actitudes oficiales hacia su activismo.
Fuente: The Guardian


