La crisis del petróleo expone las débiles reservas de energía en los países en desarrollo

El Sur Global enfrenta una vulnerabilidad energética sin precedentes a medida que las tensiones geopolíticas revelan reservas de petróleo peligrosamente bajas y capacidades limitadas de respuesta a las crisis.
Las crecientes tensiones geopolíticas que rodean a Irán han desencadenado una perturbación significativa en los mercados petroleros mundiales, creando una aguda crisis energética que amenaza la estabilidad económica en todo el mundo. Sin embargo, el impacto recae desproporcionadamente en las naciones en desarrollo del Sur Global, que poseen reservas de petróleo alarmantemente limitadas y carecen de la infraestructura financiera necesaria para capear tales shocks de materias primas. A diferencia de sus homólogos ricos de las economías desarrolladas, los gobiernos de África, el sudeste asiático, el sur de Asia y partes de América Latina se encuentran peligrosamente vulnerables a las interrupciones de las cadenas de suministro y la volatilidad de los precios en el mercado internacional del petróleo.
La debilidad fundamental radica en lo que los expertos en energía llaman la capacidad de reserva estratégica de petróleo en todas las economías en desarrollo. Muchas naciones del Sur Global mantienen reservas de petróleo equivalentes a sólo unas pocas semanas de consumo nacional, en comparación con los países desarrollados que normalmente mantienen reservas suficientes para cubrir varios meses de demanda. Este déficit crítico refleja décadas de inversión insuficiente en infraestructura energética y la incapacidad histórica de estas naciones para acumular reservas financieras sustanciales durante períodos de precios más bajos del petróleo. Las consecuencias de esta preparación inadecuada se están volviendo claramente evidentes a medida que aumentan las preocupaciones sobre la seguridad energética global.
Países como Pakistán, Sri Lanka, Kenia y muchos otros en el mundo en desarrollo ya han comenzado a experimentar graves tensiones económicas debido a los elevados precios del petróleo. Estas naciones dependen en gran medida de las importaciones de petróleo para alimentar sus redes de transporte, instalaciones de generación de energía y sectores industriales, pero carecen de reservas para absorber aumentos repentinos de precios. Cuando los precios del petróleo aumentan debido a acontecimientos geopolíticos como el conflicto de Irán, los gobiernos se enfrentan a opciones imposibles entre mantener el suministro de energía, subsidiar los costos del combustible para los ciudadanos o permitir que sus economías se contraigan.
Fuente: Al Jazeera


