Aviones evitan por poco una colisión en el aeropuerto de Newark: la NTSB investiga

Dos aviones, un vuelo de Alaska Airlines y un avión de carga de FedEx, casi chocaron al cruzar las pistas del Aeropuerto Internacional Newark Liberty, lo que provocó una investigación de la NTSB.
Funcionarios federales de aviación están investigando un terrible incidente en el Aeropuerto Internacional Newark Liberty en el que un Boeing 737 de Alaska Airlines evitó por poco chocar con un avión de carga Boeing 777 de FedEx. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) anunció el jueves que está investigando el accidente ocurrido dos días antes en el concurrido aeropuerto del área de la ciudad de Nueva York.
Según los informes, el vuelo de Alaska Airlines intentaba aterrizar en una pista mientras el avión de carga de FedEx intentaba aterrizar simultáneamente en una pista que cruzaba. Este escenario, conocido como incursión en pista, supone un grave riesgo para la seguridad, ya que los dos aviones podrían haber chocado con consecuencias catastróficas.

La NTSB, que es la agencia federal encargada de investigar accidentes e incidentes de transporte, trabajará para determinar la cadena exacta de eventos que llevaron al casi accidente. Es probable que los investigadores examinen las comunicaciones de control de tráfico aéreo, los registradores de datos de vuelo y otras pruebas para reconstruir lo que sucedió y por qué los dos aviones fueron autorizados a aterrizar en pistas que se cruzan.
Los expertos en seguridad de la aviación enfatizan la importancia crítica del cumplimiento estricto de los procedimientos y protocolos en aeropuertos concurridos como el de Newark para evitar situaciones tan peligrosas. Las incursiones en las pistas se consideran una de las amenazas más graves para la seguridad de la aviación, ya que incluso un error menor en el juicio o la comunicación puede tener consecuencias catastróficas.
Si bien no se reportaron heridos en este incidente en particular, lo que estuvo cerca sirve como un crudo recordatorio de la necesidad de una vigilancia continua y una mejora en los sistemas de gestión del tráfico aéreo. Sin duda, la investigación de la NTSB arrojará más luz sobre los factores que contribuyeron a la casi colisión y qué medidas se pueden tomar para mitigar el riesgo de que ocurran incidentes similares en el futuro.
A medida que continúa la investigación, la industria de la aviación y el público viajero seguirán de cerca los acontecimientos, con la esperanza compartida de que las lecciones aprendidas de este evento ayuden a mejorar los protocolos de seguridad y eviten que situaciones similares vuelvan a ocurrir.
Fuente: The Guardian


