Defectos del polígrafo revelados: exploración de alternativas para una detección confiable

Descubra los principales defectos de las pruebas de polígrafo e investigue posibles mejores opciones para realizar controles de seguridad exhaustivos en la era moderna.
Cuando George W. Maschke solicitó trabajar para el FBI en 1994, ya había tenido una autorización de seguridad durante más de 11 años. El gobierno lo había considerado digno de confianza durante su carrera en el ejército. Pero pronto, una máquina y un hombre no llegarían a la misma conclusión.
Su solicitud para ser agente especial había pasado la evaluación inicial. Y así, en la primavera de 1995, según su relato, se encontró sentado frente a un examinador de polígrafo del FBI, respondiendo preguntas sobre su vida y sus lealtades.
Dijo la verdad, dijo en una entrevista con Undark. Pero en una publicación de blog en su sitio web, recordó que el examinador le dijo que la máquina poligráfica, que midió algunas de las respuestas fisiológicas de Maschke, indicaba que estaba engañando acerca de mantener en secreto información clasificada y sobre sus contactos con agencias de inteligencia extranjeras.

Este caso resalta los problemas de larga data con la confiabilidad y precisión de las pruebas poligráficas, una tecnología que se ha utilizado durante décadas en controles de seguridad, investigaciones criminales y decisiones laborales. Si bien el polígrafo sigue siendo una herramienta ampliamente utilizada, cada vez se reconoce más que tiene importantes defectos que socavan su eficacia.
Una de las principales preocupaciones de las pruebas de polígrafo es su susceptibilidad a las contramedidas. Se puede entrenar a los individuos para que controlen sus respuestas fisiológicas, lo que les permitirá superar la prueba y evitar la detección del engaño. Esto plantea dudas sobre la capacidad del polígrafo para identificar de manera confiable riesgos de seguridad o descubrir información veraz.

Además, las investigaciones han demostrado que el polígrafo puede producir un número significativo de falsos positivos, identificando erróneamente a personas inocentes como engañosas. Esto puede tener consecuencias graves, lo que lleva al rechazo de solicitudes de empleo, la denegación de autorizaciones de seguridad e incluso el procesamiento injusto de personas.
En respuesta a estas preocupaciones, investigadores y expertos en seguridad han estado explorando tecnologías y enfoques alternativos que potencialmente podrían ofrecer medios más confiables y precisos para evaluar la veracidad e identificar posibles riesgos de seguridad. Algunas de estas alternativas incluyen:

- Imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI): esta tecnología mide los cambios en el flujo sanguíneo en el cerebro, que se puede utilizar para detectar patrones asociados con engaño.
- Análisis de estrés de voz: este método analiza los cambios en la voz de una persona, que pueden ser indicativos de estrés y engaño.
- Imagen térmica: Las cámaras infrarrojas pueden detectar cambios en la temperatura de la piel, que pueden estar relacionados con respuestas fisiológicas asociadas con la mentira.
Si bien estas tecnologías alternativas son prometedoras, no están exentas de limitaciones y desafíos. Se necesita investigación y desarrollo continuos para perfeccionar estos métodos y garantizar que proporcionen una alternativa más confiable y precisa al polígrafo tradicional.

A medida que las limitaciones del polígrafo se vuelven cada vez más claras, es crucial que los formuladores de políticas, las autoridades, y las agencias de seguridad evalúan cuidadosamente las opciones disponibles e invierten en el desarrollo de herramientas de detección más confiables y efectivas. Hay mucho en juego y la necesidad de medidas de seguridad precisas y confiables nunca ha sido más importante.
Fuente: Ars Technica


