El Papa condena el "engaño de omnipotencia" que impulsa la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán

El Papa León XIV reprende mordazmente la arrogancia y el belicismo detrás del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, pidiendo un alto el fuego inmediato y negociaciones de paz.
Papa León XIV ha pronunciado su condena más enérgica hasta el momento de la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán, denunciando el "engaño de omnipotencia" que está alimentando el conflicto. En declaraciones pronunciadas durante un servicio de oración del sábado por la tarde, el Papa exigió que los líderes políticos cesen inmediatamente las hostilidades y negocien una resolución pacífica.
Las palabras del Papa se produjeron cuando los combates en Irán se han intensificado en las últimas semanas, con numerosas bajas en ambos lados y crecientes preocupaciones sobre la posibilidad de que el conflicto se salga de control. Estados Unidos e Israel han lanzado una serie de ataques aéreos y otras operaciones militares contra objetivos iraníes, citando el continuo programa nuclear de Teherán y el apoyo a grupos regionales proxy.
Pero el Papa criticó duramente esta postura agresiva, diciendo que surge de un "engaño peligroso" de que Estados Unidos e Israel pueden lograr "omnipotencia y control total" sobre la región. Advirtió que esta creencia equivocada está "cegando a los líderes políticos ante el costo humano y las consecuencias geopolíticas" de sus acciones.
"El camino de la guerra y la dominación sólo conduce a más muerte y destrucción", dijo el Papa. "Es hora de que quienes están en el poder den un paso atrás, reconozcan sus limitaciones y prosigan el difícil pero necesario trabajo de diplomacia y negociación".
Los comentarios del Papa se hicieron eco de los llamados de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales para un alto el fuego inmediato y un regreso a la mesa de negociaciones. Los esfuerzos diplomáticos para resolver la crisis se han estancado en gran medida en los últimos meses, con ambas partes atrincheradas en sus posiciones.
Sin embargo, el Papa expresó su esperanza de que los líderes políticos aún puedan ser persuadidos a elegir la paz en lugar de la guerra. Les instó a "escuchar los gritos de los inocentes" y trabajar para "curar las heridas del conflicto a través del diálogo y el compromiso".
El mensaje del Papa fue visto como una reprimenda no sólo a Estados Unidos e Israel, sino también al papel de Irán en la escalada de la crisis. Hizo un llamado a todas las partes a "alejarse del borde" y priorizar el bienestar de los civiles atrapados en el fuego cruzado.
Mientras el mundo observa la situación en Irán con creciente alarma, el apasionado pedido de paz del Papa puede proporcionar un faro moral en medio de la niebla de la guerra. Queda por ver si los que están en el poder lo prestarán atención.
Fuente: Associated Press


