Los derechos de protesta están amenazados: la represión del Reino Unido va más allá de Palestina

Un juicio reciente de activistas pro palestinos revela patrones preocupantes de actuación policial politizada en el Reino Unido que amenazan el derecho fundamental a protestar de todos los ciudadanos.
protesta es un derecho fundamental en una sociedad democrática, pero está cada vez más amenazado en el Reino Unido. Un juicio reciente de activistas pro-palestinos ha descubierto patrones preocupantes de vigilancia policial politizada que deberían preocuparnos a todos, independientemente de nuestras afiliaciones o causas políticas.
El caso en cuestión involucra a un grupo de activistas que fueron arrestados y acusados de obstruir la carretera durante una manifestación frente a una feria de armas en 2017. Si bien los activistas finalmente fueron absueltos, el juicio reveló una serie de tácticas preocupantes empleadas por la policía, incluido el uso de tecnología de reconocimiento facial y el ataque deliberado a individuos específicos.
Estos hallazgos no son incidentes aislados. En todo el Reino Unido, ha habido una tendencia preocupante a una vigilancia policial dura de las protestas, con autoridades aparentemente más interesadas en reprimir la disidencia que en defender el derecho a la libertad de reunión. Desde las protestas de Extinction Rebellion hasta las manifestaciones de Black Lives Matter, la policía ha sido acusada de utilizar fuerza desproporcionada y tácticas ilegales para perturbar y dispersar reuniones pacíficas.
Las implicaciones de esta represión contra el derecho a protestar se extienden mucho más allá de las cuestiones específicas que defienden los activistas. Representa una erosión preocupante de una libertad civil fundamental que es esencial para una democracia saludable. Cuando el Estado utiliza su poder para sofocar o castigar a quienes desean expresar sus opiniones y responsabilizar al gobierno, socava los cimientos mismos de una sociedad libre.
El juicio de los activistas propalestinos es sólo el último ejemplo de esta tendencia, y debería servir como llamada de atención para todos los que valoran el derecho a la libre expresión y a la reunión pacífica. Como ciudadanos, debemos permanecer vigilantes y defender estas libertades esenciales, incluso cuando los objetivos de la vigilancia policial politizada no sean nuestras propias causas o comunidades.
El ataque al derecho a protestar en el Reino Unido no se trata sólo de Palestina o de cualquier otra cuestión específica: se trata del tejido mismo de nuestra democracia. Si permitimos que las autoridades socaven estos derechos fundamentales, corremos el riesgo de socavar los principios de justicia e igualdad que sustentan nuestra sociedad. Es hora de levantarnos y defender el derecho a protestar, por el bien de todos nosotros.
Fuente: Al Jazeera

