Resiliencia en medio de la crisis: la restauración gradual del poder en Cuba

La red eléctrica de Cuba se está restableciendo gradualmente, pero los desafíos de larga data del país con Estados Unidos cobran gran importancia. Este informe en profundidad explora las complejidades detrás de la crisis.
Después de días de apagones generalizados, la capital de Cuba, La Habana, poco a poco está comenzando a ver el regreso de la electricidad. Sin embargo, la crisis más profunda del país, arraigada en su tensa relación con Estados Unidos, está lejos de terminar.
Los cortes de energía, que afectaron a millones de personas en toda la isla, fueron un claro recordatorio de la envejecida y sobrecargada infraestructura eléctrica de Cuba. Décadas de dificultades económicas, exacerbadas por el embargo comercial de Estados Unidos, han pasado factura, dejando la red vulnerable a averías.
Pero el problema se extiende más allá de la infraestructura física. El aislamiento político y económico de Cuba de Estados Unidos ha sido una característica definitoria de su historia moderna y continúa dando forma a los desafíos actuales del país.
El embargo comercial de Estados Unidos, impuesto por primera vez a principios de la década de 1960, ha restringido severamente el acceso de Cuba a bienes y recursos cruciales, obstaculizando su capacidad para mantener y mejorar su red eléctrica. Esto, a su vez, ha contribuido a los frecuentes apagones y caídas de tensión que los cubanos han sufrido durante años.
Los funcionarios cubanos han culpado durante mucho tiempo al embargo estadounidense por los problemas económicos del país, y la reciente crisis energética no es una excepción. El presidente Miguel Díaz-Canel ha acusado a Estados Unidos de
Fuente: Al Jazeera


