Revelado: Más de 100 ingredientes no revisados en alimentos comunes de EE. UU.

Un nuevo análisis revela que la FDA no realizó controles de seguridad de sustancias ampliamente utilizadas en alimentos, suplementos y bebidas populares en EE. UU.
Una nueva investigación preocupante ha descubierto una preocupante falta de supervisión por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) en lo que respecta a la seguridad alimentaria. Según una revisión de registros federales realizada por el Grupo de Trabajo Ambiental (EWG), más de 100 sustancias que se usan comúnmente en una amplia gama de productos alimenticios estadounidenses populares no han pasado por ninguna revisión significativa de salud y seguridad por parte de la FDA.
El análisis del EWG revela que estos ingredientes no probados se pueden encontrar en una amplia gama de alimentos cotidianos, desde bebidas Capri Sun y Kettle and Fire orgánicos. caldo hasta pescado ahumado Acme y barritas Quaker Oats. Esta falta de supervisión ha permitido a los fabricantes de alimentos esencialmente eludir los controles de seguridad gubernamentales e introducir nuevos productos químicos en el suministro de alimentos estadounidense.

Los expertos están profundamente preocupados por los riesgos potenciales que plantean estos ingredientes no revisados. Sin pruebas de seguridad adecuadas, los consumidores no tienen forma de saber los efectos a largo plazo que estas sustancias pueden tener en su salud. La falta de supervisión de la FDA representa una brecha significativa en el sistema diseñado para proteger al público de posibles daños relacionados con los alimentos.
La revelación llega en un momento en que la confianza del público en la seguridad del sistema alimentario estadounidense ya está bajo presión. Escándalos de alto perfil, como el descubrimiento de sustancias tóxicas en alimentos para bebés, han debilitado la confianza en la capacidad del gobierno para garantizar que los productos en los estantes de las tiendas de comestibles sean seguros para el consumo. Los hallazgos del EWG solo sirven para socavar aún más la confianza en la capacidad de la FDA para cumplir su mandato de proteger la salud pública.
Los defensores ahora piden acciones urgentes para abordar esta flagrante brecha regulatoria. Argumentan que la FDA debe tomar medidas inmediatas para revisar la seguridad de estos ingredientes no examinados e imponer una supervisión más estricta para evitar que los fabricantes de alimentos exploten las lagunas del sistema actual. Los consumidores también exigen mayor transparencia y responsabilidad por parte de las agencias encargadas de salvaguardar el suministro de alimentos del país.
A medida que las revelaciones del EWG continúan resonando, lo que está en juego para la FDA y la industria alimentaria nunca ha sido tan grande. La fe del público en la seguridad de los productos que consume está en juego y las consecuencias de la inacción podrían ser nefastas. Está claro que se necesita una reforma integral para restaurar la confianza y proteger la salud y el bienestar de las familias estadounidenses.
Fuente: The Guardian


