Ejército ruso de drones: los estudiantes reclutados toman vuelo

Rusia está aprovechando un nuevo grupo demográfico para construir su fuerza de drones: los estudiantes universitarios. Los reclutadores ofrecen contratos lucrativos para atraer a pilotos jóvenes a medida que Rusia amplía sus capacidades militares no tripuladas.
En un intento por ampliar sus capacidades de drones, el ejército ruso se dirige cada vez más a un nuevo grupo demográfico: los estudiantes universitarios. Los reclutadores han estado cortejando agresivamente a estos hombres y mujeres jóvenes, ofreciéndoles contratos lucrativos para convertirse en operadores de drones para las fuerzas armadas del país.
La campaña de reclutamiento es parte de un esfuerzo más amplio de Rusia para aumentar rápidamente sus capacidades de sistemas no tripulados, que analistas militares dicen se han convertido en una prioridad clave en medio de la actual invasión de Ucrania por parte del país. Ante la escasez de pilotos experimentados, el ejército está recurriendo a la próxima generación para llenar las filas de su fuerza de drones.
Han aparecido carteles de reclutamiento en los campus universitarios de toda Rusia, promocionando los beneficios del servicio militar por contrato en las fuerzas de sistemas no tripulados. Estas ofertas incluyen salarios más altos, mejores condiciones de vida y capacitación especializada que podría traducirse en carreras civiles después del servicio.
La estrategia parece estar dando dividendos. Los medios estatales rusos han informado de un aumento en el alistamiento de estudiantes, con cientos de personas inscribiéndose para operar drones y otros vehículos aéreos no tripulados. Para muchos jóvenes rusos, la perspectiva de ganar un salario estable mientras perfeccionan valiosas habilidades técnicas es una propuesta tentadora.
Sin embargo, la creciente dependencia de los estudiantes reclutados ha generado preocupación entre los expertos militares y los defensores de los derechos humanos. Se teme que estos jóvenes no comprendan completamente los riesgos y responsabilidades de la guerra con aviones no tripulados y que el ejército esté explotando su inexperiencia para su propio beneficio.
Además, la campaña de reclutamiento pone de relieve los desafíos que enfrenta Rusia para sostener sus operaciones militares en Ucrania. Con una alta tasa de bajas entre pilotos experimentados y un grupo limitado de personal experimentado, el Kremlin se ha visto obligado a recurrir a fuentes no convencionales para reforzar su fuerza de drones.
A medida que continúa el conflicto en Ucrania, es probable que el papel de los drones rusos y de los estudiantes que los operan se vuelva cada vez más crítico. Pero las consecuencias a largo plazo de esta estrategia, tanto para los militares como para los propios jóvenes reclutas, aún están por verse.
Fuente: The New York Times


