El lento descenso de Rusia hacia el aislamiento digital: los expertos advierten sobre la inminente fragmentación de Internet

Los analistas dicen que Rusia está separando metódicamente su Internet de la red global, con graves consecuencias para millones de ciudadanos que enfrentan apagones móviles y restricciones de Telegram.
Rusia se encuentra en medio de un esfuerzo gradual pero deliberado para dividir su Internet del resto del mundo, según activistas y expertos que siguen de cerca la situación. Este proceso en cámara lenta, a diferencia de los abruptos cierres de Internet en Irán a principios de este año, se define por una escalada de apagones de Internet móvil en ciudades y provincias, crecientes restricciones a ciertos tipos de tráfico y nuevos bloqueos en Telegram, una aplicación de mensajería esencial para la vida diaria y las comunicaciones en Rusia.
A diferencia de los dramáticos cierres observados en otros países, el enfoque de Rusia es más opaco y fragmentado, lo que hace más difícil rastrear y cuantificar los toda la extensión de la fragmentación. Sin embargo, las implicaciones son graves, ya que millones de rusos están siendo gradualmente excluidos de Internet global, con consecuencias sociales y económicas potencialmente significativas.
"Es una versión en cámara lenta de lo que hemos visto en lugares como Irán", dijo Alp Toker, director de NetBlocks, una organización sin fines de lucro que monitorea los cortes de Internet en todo el mundo. "Pero el resultado final es el mismo: Rusia está intentando dividir su Internet y crear un ecosistema digital más aislado y controlado".
El proceso comenzó en serio en 2020 con la implementación de la ley rusa de "Internet soberana", que otorgó al gobierno amplios poderes para controlar y restringir el tráfico de Internet. Since then, the country has gradually ramped up its efforts, with mobile internet blackouts becoming increasingly common in cities and regions across the country.
"It's a bit like the frog in boiling water analogy," said Toker. "Los cambios son graduales, pero el resultado final es el mismo: Rusia está cada vez más aislada de Internet global, con graves ramificaciones para sus ciudadanos y la economía".
Uno de los acontecimientos más significativos han sido las crecientes restricciones a Telegram, una aplicación de mensajería esencial para la vida diaria y la comunicación en Rusia. La aplicación, que cuenta con más de 50 millones de usuarios en el país, ha sido bloqueada y limitada repetidamente por el gobierno, con el objetivo de obligar a los usuarios a cambiar a alternativas nacionales que sean más fáciles de monitorear y controlar.
"Telegram es un salvavidas para muchos rusos, no sólo para comunicarse sino también para acceder a información y noticias", dijo Toker. "Al restringirlo, el gobierno está cortando una vía crucial para la libre expresión y el periodismo independiente".
El impacto general de la fragmentación de Internet en Rusia es difícil de cuantificar, pero los expertos advierten que las consecuencias podrían ser graves, tanto para los ciudadanos individuales como para la economía en general. El acceso a la información, las comunicaciones y los servicios en línea podría volverse cada vez más restringido, con implicaciones sociales y económicas potencialmente de gran alcance.
"No se trata sólo de Internet, sino del futuro de la soberanía digital de Rusia y su lugar en el panorama global de la información", afirmó Toker. "Y lo que está en juego no podría ser mayor".

