Salvaguardar el derecho de los niños a una educación inclusiva en zonas de conflicto

El representante del Reino Unido en el Consejo de Seguridad de la ONU enfatiza la necesidad crítica de proteger el acceso de los niños a una educación segura y de calidad, incluso en áreas de conflicto, utilizando tecnología y políticas inclusivas.
En una poderosa declaración pronunciada en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el Encargado de Negocios del Reino Unido, el Embajador James Kariuki, subrayó la importancia crucial de salvaguardar el derecho fundamental de los niños a una educación segura, inclusiva y de calidad, incluso en medio de situaciones de conflicto y crisis.
Al dirigirse a la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Los niños, la tecnología y la educación en los conflictos, el Embajador Kariuki enfatizó que la educación es un salvavidas para los jóvenes, ya que les proporciona el conocimiento, las habilidades y la resiliencia para afrontar los desafíos que enfrentan. Destacó que negar a los niños el acceso a la educación no sólo les priva de su futuro sino que también socava la estabilidad y el desarrollo de comunidades y naciones enteras.
El embajador destacó el potencial transformador de la tecnología para brindar educación de calidad, incluso en las regiones más remotas y afectadas por conflictos. Pidió a la comunidad internacional que aproveche las herramientas y plataformas digitales para garantizar que ningún niño se quede atrás, independientemente de su ubicación geográfica o circunstancias.
Kariuki también subrayó la importancia de políticas educativas inclusivas y con perspectiva de género, reconociendo que las niñas y los niños con discapacidad enfrentan mayores barreras para acceder a la educación, particularmente en tiempos de crisis. Instó al Consejo de Seguridad a dar prioridad a la protección de los derechos educativos de los niños y a trabajar para crear entornos de aprendizaje seguros y enriquecedores que fomenten el desarrollo holístico de todos los estudiantes.
La declaración del Reino Unido en el Consejo de Seguridad de la ONU sirve como un poderoso recordatorio de que proteger el derecho de los niños a la educación no es sólo un imperativo moral sino también un componente crítico de la paz y el desarrollo sostenibles. Al garantizar que todos los niños, independientemente de sus circunstancias, tengan acceso a una educación inclusiva y de calidad, la comunidad internacional puede empoderar a la próxima generación para que se conviertan en agentes de cambio positivo y construyan un mundo más equitativo, próspero y pacífico.
Fuente: UK Government

