Salesforce recurre a los clientes para dar forma a la estrategia de IA

Salesforce revoluciona el desarrollo de productos mediante el crowdsourcing de su hoja de ruta de IA directamente de los clientes empresariales, creyendo que los desafíos compartidos impulsan la innovación.
En un giro estratégico que subraya la evolución de la relación entre los proveedores de software empresarial y sus clientes, Salesforce ha adoptado un enfoque centrado en el cliente para desarrollar sus capacidades de inteligencia artificial. En lugar de depender únicamente de los equipos internos de investigación y desarrollo para trazar la hoja de ruta de IA de la empresa, el gigante de la computación en la nube ha abierto su proceso de planificación de productos a las aportaciones de su amplia base de clientes. Esta metodología colaborativa refleja una creencia fundamental de que los desafíos generalizados que enfrenta un cliente empresarial importante probablemente se comparten en toda la diversa cartera de clientes de Salesforce.
La decisión de recurrir a la colaboración colectiva para su estrategia de IA representa un alejamiento significativo de los modelos tradicionales de desarrollo de software, donde los productos normalmente se conciben en laboratorios corporativos y luego se presentan al mercado. Al solicitar activamente comentarios y sugerencias de los clientes empresariales que dependen diariamente de las plataformas de Salesforce, la empresa obtiene información invaluable sobre los puntos débiles y las ineficiencias operativas del mundo real. Este enfoque reconoce que los clientes suelen poseer el conocimiento más profundo de sus procesos de negocio y pueden identificar oportunidades para la integración de la inteligencia artificial que los equipos internos podrían pasar por alto.
Los clientes empresariales se beneficiarán sustancialmente de este modelo participativo. Cuando las organizaciones aportan sus ideas y requisitos al desarrollo de la hoja de ruta de productos de Salesforce, obtienen una mayor confianza en que las versiones futuras abordarán sus necesidades específicas. Esta democratización de la planificación de productos fomenta un sentido de propiedad entre los clientes y fortalece la relación entre proveedor y cliente. Además, los clientes que participan activamente en la configuración de la hoja de ruta obtienen visibilidad temprana de las próximas funciones, lo que les permite planificar sus propias inversiones en tecnología de manera más estratégica.
Fuente: TechCrunch


