Temperaturas abrasadoras azotan a España y Brasil: extremos de finales de abril

Las candentes olas de calor en España y Brasil rompen las normas de finales de abril: Sevilla alcanzó los 34°C y partes de Brasil alcanzaron los 30°C. Las columnas de polvo del Sahara se suman al dramático cambio climático.
Temperaturas abrasadoras abrasan la Península Ibérica
A medida que un área de baja presión situada en el Atlántico introduce un flujo cálido hacia el suroeste, se espera que las temperaturas en España se eleven muy por encima de los promedios estacionales esta semana. Las máximas diurnas en Madrid podrían alcanzar alrededor de 30°C el martes, 10°C por encima de la norma de finales de abril. La ciudad de Sevilla puede experimentar un calor aún más extremo, con el mercurio potencialmente subiendo hasta 34°C, aproximadamente 9°C más de lo típico para esta época del año.
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Además del dramático clima, se espera que una notable columna de polvo proveniente del desierto del Sahara viaje hacia el norte, cubriendo los cielos de Iberia y el suroeste de Francia. Este fenómeno puede provocar amaneceres y atardeceres de color naranja y rojo particularmente intensos en las regiones afectadas.
Temperaturas abrasadoras se extienden por todo Brasil
La ola de calor no se limita a la Península Ibérica, ya que también se pronostica que partes de Brasil experimentarán temperaturas muy por encima del promedio durante los próximos días. Se espera que los estados de São Paulo, Paraná, Mato Grosso do Sul y Santa Catarina sean los más afectados por las altas temperaturas, que eventualmente podrían extenderse también a Minas Gerais.
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En estas regiones brasileñas, se pronostica que las temperaturas máximas diurnas alcanzarán los 30 grados Celsius, una asombrosa cifra de 5 a 10 °C por encima del promedio estacional de finales de abril. Esta dramática desviación de la norma seguramente tendrá un impacto significativo en la población local y el medio ambiente.
Patrones climáticos extremos exigen atención
Las olas de calor simultáneas en España y Brasil, ambas muy fuera de los patrones climáticos típicos de finales de abril, sirven como un crudo recordatorio del clima cambiante y la necesidad de soluciones integrales para abordar estos desafíos en evolución. A medida que las temperaturas globales siguen aumentando, es probable que estos fenómenos meteorológicos extremos se vuelvan cada vez más comunes, lo que subraya la urgencia de que los responsables políticos, los científicos y el público tomen medidas decisivas para mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático.
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Fuente: The Guardian


