
Mientras los colonos israelíes celebran la Pascua con festividades, los palestinos desplazados por la violencia de los colonos se enfrentan a la pérdida de sus comunidades y su patrimonio cultural.
La festividad de Pesaj, que conmemora la liberación de los israelitas de la esclavitud en el antiguo Egipto, se ha convertido en un grito de guerra para que los colonos israelíes hagan valer sus reclamos sobre los territorios palestinos. En varios asentamientos, los colonos han organizado desfiles, fiestas e incluso recreaciones de eventos bíblicos, todo mientras las familias palestinas languidecen a la sombra de estas festividades.
Para muchos palestinos, las celebraciones de Pascua de los colonos sirven como un doloroso recordatorio del continuo desplazamiento y despojo que han sufrido. Comunidades enteras han sido expulsadas por la fuerza de sus hogares, a menudo con pocos o ningún recurso, para dar paso a la expansión de los asentamientos israelíes.
Nabil, un residente palestino de Cisjordania, relata la angustia de presenciar la demolición de las casas de sus vecinos para construir un nuevo asentamiento.
Fuente: Al Jazeera