Los cierres en los yacimientos petrolíferos de Oriente Medio amenazan con mantener los precios en alza

La guerra en Irán ha perturbado las exportaciones de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, y ahora se están cerrando importantes yacimientos petrolíferos de la región, lo que ha empujado los precios a niveles récord.
El yacimiento petrolífero marino más grande del mundo, el campo Safaniya en Arabia Saudita, ha sido cerrado temporalmente esta semana, lo que se suma a los shocks de suministro causados por la guerra en curso en Irán. Durante casi 70 años, este enorme campo en el Golfo Pérsico ha producido millones de barriles de crudo pesado árabe, un componente crítico del suministro mundial de petróleo. Pero ahora, su cierre junto con otros cierres de yacimientos petrolíferos regionales amenaza con hacer subir los precios aún más, superando potencialmente el récord de 147,50 dólares por barril observado en 2008.
La guerra en Irán ya ha bloqueado efectivamente a los estados del Golfo para que no exporten alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo a través de la vital ruta comercial del Estrecho de Ormuz. Los ataques de Irán a los petroleros atrapados en el estrecho han eliminado aproximadamente 15 millones de barriles de petróleo del mercado global, exacerbando una situación de suministro ya tensa. La combinación de exportaciones reducidas y ahora cierres de campos petroleros en la región corre el riesgo de agravar el shock de oferta y llevar los precios a nuevos máximos históricos.


