Las hermanas de la medallista de oro olímpica encuentran formas únicas de animarla

Cómo el excéntrico sistema de apoyo de una medallista de oro olímpica de hockey femenino impulsa su éxito, desde los aplausos creativos de sus hermanos hasta sus celebraciones poco ortodoxas.
Cuando Haley Winn saltó al hielo en Milán para competir en la final olímpica de hockey femenino, supo que contaba con un sistema de apoyo poco ortodoxo pero inquebrantable que la animaba desde las gradas.
Los hermanos de Haley, Ryan, Tommy y Casey Winn, se han convertido en una especie de sensación mediática por sus excéntricas muestras de amor fraternal y entusiasmo durante su juegos. Desde pintarse la cara con los colores del equipo hasta coreografiar elaboradas rutinas de animación, los hermanos Winn han cautivado al público con sus métodos creativos y poco convencionales para apoyar a su hermana.
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"Están un poco locos, pero así somos como familia", dijo Haley riendo. "No lo habría hecho de otra manera. Su energía y pasión son una gran parte de lo que me empuja a ser el mejor en el hielo".
Las travesuras de los hermanos Winn se han convertido en un elemento querido en los juegos de Haley, y los fanáticos esperan ansiosamente su próxima muestra exagerada de orgullo fraternal. Ya sea haciendo el pino en las gradas o dirigiendo a todo el estadio con un canto sincronizado, los hermanos aportan una emoción contagiosa que trasciende el deporte en sí.
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"Solo queremos que Haley sepa lo orgullosos que estamos de ella", dijo Ryan Winn. "Ha trabajado muy duro para llegar a este punto y haremos todo lo necesario para asegurarnos de que sienta ese apoyo. Incluso si eso significa hacer el ridículo en el proceso".
Para Haley, el sistema de apoyo poco convencional de los hermanos Winn es una parte vital de su éxito. Su confianza inquebrantable en ella, combinada con su capacidad para mantener el ambiente alegre y divertido, la ayuda a mantenerse concentrada y motivada durante la intensa presión de los Juegos Olímpicos.
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"Cuando miro hacia arriba y los veo volviéndose locos en las gradas, simplemente me recuerda por qué estoy haciendo esto", dijo Haley. "No se trata sólo de ganar medallas, sino de compartir esta experiencia con las personas que más amo. Y eso es lo que hace que todo valga la pena".
Fuente: The New York Times


