El aumento de los precios de la gasolina supone un trabajo duro para los viajeros diarios y los trabajadores autónomos

Los crecientes costos del combustible reducen los presupuestos de millones de estadounidenses que dependen de vehículos personales para su trabajo, desde conductores de reparto hasta comerciantes autónomos.
Para millones de estadounidenses, un vehículo personal es una herramienta esencial en el negocio. Desde conductores de reparto y proveedores de viajes compartidos hasta electricistas, niñeras y asistentes de atención médica domiciliaria autónomos, muchos trabajadores en todo el país dependen de sus propios automóviles, camionetas o camiones para ganarse la vida. Sin embargo, el implacable aumento de los precios de la gasolina se ha convertido en una carga aplastante para estos trabajadores, reduciendo profundamente sus ya escasos márgenes de beneficio.
Tomemos el caso de Leslie Sherman-Shafer, una conductora de Uber en el área de la Bahía de San Francisco. Solía poder llenar su Toyota Corolla por alrededor de $25, pero ahora ese mismo tanque de gasolina le cuesta casi el doble. "Solía costarle alrededor de $25 llenar su Toyota Corolla. Recientemente gastó cerca de $50 en el surtidor", señala el artículo.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Fuente: Associated Press

