Las tropas somalíes eliminan a los militantes de Al-Shabab con asistencia internacional

El ejército somalí lleva a cabo una exitosa operación contra el grupo terrorista al-Shabab con apoyo aéreo de un socio internacional, lo que supone otro golpe contra la organización militante.
Según un comunicado del Ejército Nacional Somalí, la operación tuvo lugar en la región de Middle Shabelle, con ataques aéreos llevados a cabo por un socio internacional no especificado para apoyar la ofensiva terrestre.
El gobierno somalí lleva años enfrascado en una batalla contra al-Shabab, una insurgencia islamista que ha llevado a cabo numerosos ataques mortales en todo el país, incluida la capital, Mogadiscio. El grupo, afiliado a al-Qaeda, tiene como objetivo derrocar al gobierno central de Somalia e imponer su propia interpretación dura de la ley islámica.
Aunque los detalles de la última operación siguen siendo limitados, el Ejército Nacional Somalí declaró que varios combatientes de al-Shabab murieron, sin proporcionar una cifra exacta. El ejército tampoco reveló la identidad del socio internacional que proporcionó apoyo aéreo.
Somalia ha dependido durante mucho tiempo de la asistencia internacional en su lucha contra al-Shabab, y las fuerzas de paz de la Unión Africana y los ataques aéreos estadounidenses han desempeñado un papel importante. Sin embargo, la retirada de las tropas etíopes en 2020 ha planteado desafíos adicionales para el gobierno somalí, que ha luchado por mantener la seguridad en determinadas regiones.
La última operación se produce en medio de una represión más amplia contra al-Shabab por parte del gobierno somalí, que ha intensificado sus esfuerzos para perturbar las redes financieras y logísticas del grupo. El gobierno también ha tratado de ganarse el apoyo de las comunidades locales que han estado bajo el control de al-Shabab, ofreciendo amnistía y programas de reintegración para los combatientes que desertan.
Si bien la eliminación de los combatientes de al-Shabab es un avance positivo, los analistas advierten que el grupo sigue siendo una amenaza potente, con la capacidad de llevar a cabo ataques asimétricos y mantener una presencia en las zonas rurales. Mantener el impulso contra los militantes requerirá apoyo internacional continuo y una estrategia integral para abordar los desafíos políticos y económicos subyacentes que han alimentado la insurgencia.
Fuente: Al Jazeera


