Sri Lanka sufre una pérdida de 3 millones de dólares en ataques cibernéticos duales

El gobierno de Sri Lanka revela un pago adicional faltante después de que piratas informáticos robaran 2,5 millones de dólares del Ministerio de Finanzas. Los incidentes de ciberseguridad empeoran la recuperación económica.
El gobierno de Sri Lanka ha revelado la pérdida de más de 3 millones de dólares en dos incidentes de ciberseguridad distintos que han afectado la infraestructura financiera del país en las últimas semanas. Estas violaciones representan un revés significativo para un país que ya está lidiando con las consecuencias de su devastadora crisis de deuda de 2022, añadiendo capas de complejidad a una recuperación económica ya frágil. Los ataques gemelos subrayan la vulnerabilidad de los sistemas gubernamentales críticos y plantean preguntas urgentes sobre las capacidades de defensa cibernética del país durante un período de inestabilidad financiera.
En el incidente más reciente, los funcionarios confirmaron que los piratas informáticos se infiltraron con éxito en el Ministerio de Finanzas de Sri Lanka y ejecutaron un robo de aproximadamente 2,5 millones de dólares. Esta violación representa uno de los ataques cibernéticos más importantes a los sistemas financieros gubernamentales en la historia reciente del país. Los fondos robados se transfirieron a través de canales no autorizados antes de que las autoridades pudieran detectar y detener las transacciones, lo que expuso graves lagunas en los protocolos de seguimiento de transacciones del ministerio y en los mecanismos de detección de fraude en tiempo real.
La divulgación de esta pérdida financiera sustancial provocó una mayor investigación sobre otras posibles infracciones que afectan las cuentas gubernamentales y los sistemas de pago. A los pocos días de reconocer públicamente el robo de 2,5 millones de dólares, las autoridades de Sri Lanka revelaron un pago adicional faltante que elevó las pérdidas totales a más de 3 millones de dólares. Este descubrimiento posterior indica que la infracción inicial puede haber sido más extensa de lo que se pensaba inicialmente, y los atacantes potencialmente mantuvieron un acceso persistente a múltiples sistemas financieros gubernamentales durante un período prolongado.
Fuente: TechCrunch


