Los miembros de la junta directiva de Starbucks enfrentan la reacción de los accionistas por las conversaciones sindicales

Los accionistas de Starbucks presionan para destituir a dos miembros de la junta directiva que, según dicen, han contribuido a estancar la campaña sindical de larga data de la cadena de café.
Starbucks están presionando para destituir a dos miembros de la junta directiva de la compañía que, según ellos, han contribuido a detener la lucha sindical de la cadena de café durante mucho tiempo. El SOC Investment Group, Trillium Asset Management, el Merseyside Pension Fund, la Asociación de Accionistas para la Investigación y la Educación (Share) sin fines de lucro y los contralores del estado de Nueva York y de la ciudad de Nueva York escribieron un carta a los accionistas de Starbucks para que voten "no" a la reelección del consejo los miembros Jørgen Vig Knudstorp y Beth Ford en la junta anual de accionistas de Starbucks el 25 de marzo.
Los accionistas argumentan que Knudstorp y Ford no han logrado abordar los conflictos laborales en curso de la compañía, que han visto a más de 280 tiendas Starbucks votar a favor de sindicalizarse en todo Estados Unidos. La carta afirma que la "inacción" de los miembros de la junta ha permitido a la empresa participar en "tácticas ilegales para acabar con los sindicatos" y ha "socavado" la relación de la empresa con su fuerza laboral.
La presión para destituir a los dos miembros de la junta directiva se produce cuando Starbucks enfrenta una creciente presión por parte de trabajadores y activistas para llegar a un acuerdo con el recién formado sindicato Starbucks Workers United. La campaña sindical se ha topado con una feroz oposición por parte de la empresa, que ha sido acusada de intimidar y tomar represalias contra los empleados pro-sindicatos.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Knudstorp, ex director ejecutivo de Lego, y Ford, director ejecutivo de Land O'Lakes, han estado en la junta directiva de Starbucks desde 2017 y 2021, respectivamente. Los accionistas argumentan que su liderazgo ha contribuido a que la empresa no haya logrado llegar a un acuerdo sindical, lo que, según ellos, ha dañado la reputación de Starbucks y ha puesto a la empresa en riesgo legal.
"La negativa de Starbucks a negociar de buena fe con el sindicato ha dañado su reputación y ha expuesto a la empresa a importantes riesgos legales y financieros", afirma la carta. "Creemos que la inacción de Jørgen Vig Knudstorp y Beth Ford en este tema ha socavado la relación de la empresa con su fuerza laboral y ha puesto en riesgo el valor para los accionistas".
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}La campaña sindical de Starbucks se ha convertido en un importante caso de prueba para el movimiento sindical en los Estados Unidos, y la respuesta de la empresa ha sido objeto de un intenso escrutinio. La empresa ha sido acusada de violar las leyes laborales federales y de participar en una serie de tácticas antisindicales, incluido el cierre de tiendas, el despido de trabajadores prosindicales y el sometimiento de los empleados a reuniones antisindicales obligatorias.
La presión de los accionistas para destituir a Knudstorp y Ford es la última escalada en la batalla entre Starbucks y sus trabajadores. Hasta ahora, la empresa se ha negado a reconocer al sindicato ni a entablar negociaciones significativas, a pesar del creciente número de tiendas sindicalizadas.


