La crisis por abuso de sustancias afecta a las fuerzas rusas en el frente de Ucrania

El uso desenfrenado de drogas entre las tropas rusas que luchan en la guerra de Ucrania se ha convertido en una crisis creciente, con consecuencias nefastas para ambos lados del conflicto.
El abuso de sustancias se ha convertido en un problema importante entre las tropas rusas que luchan en la guerra de Ucrania, y el consumo generalizado de drogas y la adicción afectan a las fuerzas en primera línea. A medida que el conflicto avanza hacia su segundo año, esta crisis menos conocida está exacerbando el costo humano de la guerra y afectando gravemente la preparación para el combate de las fuerzas rusas.
Según varios informes de la región, los soldados rusos están utilizando libremente opioides, anfetaminas y otros narcóticos, a menudo para hacer frente al inmenso estrés y trauma del campo de batalla. Este uso desenfrenado de drogas no sólo afecta el juicio y la toma de decisiones de las tropas, sino que también las pone en mayor riesgo de sufrir lesiones, deserciones e incluso la muerte.
El problema se ha vuelto tan generalizado que los servicios de inteligencia de Ucrania han identificado el abuso de drogas como un factor importante que socava la eficacia de combate de las fuerzas rusas. "El uso de sustancias psicoactivas por parte del personal militar ruso ha alcanzado proporciones catastróficas", afirmó Kyrylo Budanov, jefe de la Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania.
Budanov afirmó que las tropas rusas obtienen drogas a través de diversos medios, incluido el robo de suministros médicos, la compra a traficantes locales e incluso la distribución por parte de sus propios comandantes. Esto ha creado un círculo vicioso, en el que los soldados alimentados con drogas se vuelven menos fiables y más propensos a cometer errores costosos, lo que exacerba aún más la lucha del Kremlin por mantener el control del campo de batalla.
Sin embargo, el problema del abuso de sustancias no se limita al lado ruso. También hay informes de que las tropas ucranianas recurren a las drogas y al alcohol para afrontar el estrés y el trauma de la guerra. Sin embargo, la escala y gravedad del problema parecen ser mucho mayores entre las fuerzas rusas, lo que contribuye a sus dificultades para mantener una estrategia militar coherente y eficaz.
La crisis de las drogas en el frente pone de relieve el costo humano más amplio de la guerra, que se extiende mucho más allá de las víctimas inmediatas. A medida que el conflicto se prolonga, la salud física y mental de los soldados de ambos bandos está al borde del abismo, con consecuencias potencialmente devastadoras para el futuro de la región.
En última instancia, el uso desenfrenado de drogas entre las tropas rusas es un síntoma de un problema mucho más profundo: la inmensa tensión y el trauma que esta guerra ha impuesto a los soldados que la combaten. A medida que el conflicto continúe, será crucial que ambas partes aborden la salud mental subyacente y el bienestar de sus tropas, a fin de mantener la estabilidad y eficacia de sus fuerzas militares.
Fuente: Al Jazeera


