Fallo de la Corte Suprema amenaza el poder de los votantes negros

La decisión de la Corte Suprema debilita las protecciones de la Ley de Derecho al Voto, lo que permite a los cartógrafos republicanos diluir la representación política negra mediante estrategias agresivas de manipulación.
Un fallo histórico de la Corte Suprema ha alterado fundamentalmente el panorama de la política electoral estadounidense, otorgando a los mapógrafos republicanos un poder sin precedentes para remodelar los distritos electorales de maneras que podrían disminuir sistemáticamente la influencia política de los votantes negros en todo el país. La decisión Callais v Landry representa un cambio sísmico en la jurisprudencia sobre el derecho al voto, al desmantelar de manera efectiva protecciones críticas que han permanecido durante casi seis décadas como un baluarte contra las prácticas electorales discriminatorias.
La Ley de Derecho al Voto, promulgada en 1965 durante el apogeo del Movimiento por los Derechos Civiles, surgió de décadas de lucha y sacrificio por parte de innumerables estadounidenses que enfrentaron la oposición violenta de fuerzas segregacionistas arraigadas. Esa legislación histórica se forjó con la sangre de activistas de derechos civiles como John Lewis, quien soportó golpizas y encarcelamiento mientras luchaba por la participación democrática básica en cafeterías, estaciones de autobuses y escalones de tribunales en todo el sur de Estados Unidos y más allá.
La decisión de la Corte Suprema de reducir significativamente la Sección 2 de la Ley de Derecho al Voto esencialmente ha borrado las protecciones ganadas con tanto esfuerzo por las que lucharon generaciones de activistas. Este fallo debilita fundamentalmente el marco legal que ha impedido a los estados promulgar leyes electorales con intención o efecto discriminatorio, abriendo la puerta a lo que los expertos en derecho al voto describen como una nueva era de supresión de votantes mediante sofisticadas tácticas de manipulación.
Fuente: The Guardian


