La creciente energía solar provoca un debate en la Dinamarca verde antes de las elecciones

Dinamarca, líder mundial en acción climática, enfrenta una sorprendente reacción contra la expansión de granjas solares en áreas rurales antes de elecciones nacionales cruciales.
En la tierra de los molinos de viento y los sueños renovables, se avecina una tormenta por una nueva revolución energética: el auge de la energía solar. Mientras Dinamarca, el país más verde del mundo, se prepara para sus elecciones nacionales, la proliferación de paneles solares en las zonas rurales se ha convertido en un tema de acalorados debates que podría desempeñar un factor decisivo en el resultado.
La narrativa es familiar: las orgullosas comunidades agrícolas, guardianes del patrimonio agrícola de Dinamarca, se sienten asediadas por la expansión industrial de las granjas solares. Inger Støjberg, líder del partido populista de derecha Demócratas de Dinamarca, ha captado este sentimiento, declamando:


