Verdad sorprendente: por qué las libélulas gigantes desaparecieron del cielo

Descubra la fascinante historia detrás de la desaparición de libélulas prehistóricas masivas, mientras los científicos desacreditan la teoría de la "restricción de oxígeno" de larga data.
Hace trescientos millones de años, los cielos del Paleozoico tardío estaban llenos de insectos gigantes. Meganeuropsis permiana, un insecto depredador parecido a una libélula actual, tenía una envergadura de más de 70 centímetros y pesaba 100 gramos. Los biólogos llevan mucho tiempo reflexionando sobre el misterio de por qué los insectos ya no son tan grandes. Hace treinta años, se les ocurrió una respuesta conocida como la "hipótesis de la restricción de oxígeno".
Durante décadas, pensamos que cualquier libélula del tamaño de un halcón necesitaba aire altamente oxigenado para sobrevivir porque los sistemas respiratorios de los insectos son menos eficientes que los de los mamíferos, las aves o los reptiles. A medida que los niveles de oxígeno atmosférico disminuyeron, ya no había suficiente para sustentar a los bichos gigantes. "Es una explicación sencilla y elegante", afirmó Edward Snelling, profesor de ciencias veterinarias de la Universidad de Pretoria. "Pero está mal."
Dinámica de la respiración de los insectos
A diferencia de los mamíferos, los insectos no tienen un par de pulmones centralizados ni un sistema circulatorio cerrado que lleve sangre rica en oxígeno a sus tejidos. "Respiran a través de un tubo internalizado llamado sistema traqueal", explicó Snelling. Esta intrincada red de tubos de aire permite a los insectos suministrar oxígeno de manera eficiente a sus células, incluso en tamaños más grandes.
Entonces, si no fue la falta de oxígeno lo que limitó el tamaño de los insectos, ¿qué lo hizo? Snelling y sus colegas publicaron recientemente un estudio innovador que explora los verdaderos factores detrás de la desaparición de estos gigantes prehistóricos.
Los investigadores descubrieron que la limitación clave era en realidad la resistencia y la integridad estructural del exoesqueleto de un insecto. A medida que los insectos crecen, sus esqueletos externos enfrentan desafíos estructurales cada vez mayores que dificultan soportar su peso y permitir el vuelo. Esta teoría de la "restricción del exoesqueleto" proporciona una explicación más completa para la desaparición de Meganeuropsis y otros colosales artrópodos prehistóricos.
"La hipótesis de la restricción de oxígeno fue un buen primer intento, pero no contó toda la historia", dijo Snelling. "Nuestra nueva investigación muestra que las limitaciones físicas de la biología de los insectos fueron la verdadera fuerza impulsora detrás de la desaparición de estos antiguos gigantes voladores".
Los hallazgos tienen implicaciones importantes para comprender la evolución y extinción de los insectos gigantes a lo largo de la historia de la Tierra. Al arrojar luz sobre las verdaderas limitaciones que determinan el tamaño de los insectos, el estudio ofrece una perspectiva más matizada y precisa sobre este capítulo fascinante de la vida prehistórica.
Fuente: Ars Technica


