Los adolescentes duermen menos: las pantallas no son la causa principal

Un nuevo informe encuentra que casi una cuarta parte de los adolescentes duermen 5 horas o menos por noche, y la mayoría duerme menos de 8 horas, y la tecnología no es el principal impulsor de esta tendencia.
Los adolescentes duermen menos que nunca: casi una cuarta parte duerme solo 5 horas o menos por noche y la mayoría duerme menos de 8 horas, según un nuevo informe. Sorprendentemente, las pantallas y la tecnología no parecen ser los principales culpables de esta tendencia.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Michigan, encontró que el problema del sueño insuficiente de los adolescentes es generalizado y muchos factores contribuyen a esta disminución. Si bien se ha culpado ampliamente al tiempo frente a la pantalla y al uso de dispositivos, los datos sugieren que otros elementos como el estrés académico, las actividades extracurriculares y las presiones sociales están desempeñando un papel más importante en la disminución de los hábitos de sueño de los adolescentes.
Uno de los hallazgos clave es que la mayoría de los adolescentes duermen menos de las 8 a 10 horas recomendadas por noche, y el 23 % reporta dormir 5 horas o menos. Esta falta de sueño puede tener consecuencias graves, incluidos impactos en la salud mental, el rendimiento académico y el bienestar físico.
"Las razones del sueño insuficiente en los adolescentes son multifacéticas", explicó la autora principal del estudio, la Dra. Deirdre Conroy. "Aunque el tiempo frente a la pantalla y el uso de la tecnología influyen, nuestros datos sugieren que hay otros factores importantes en juego, como las exigencias académicas, las actividades extracurriculares y las presiones sociales".
Los investigadores descubrieron que los adolescentes que reportaban altos niveles de estrés en la escuela, los deportes y las actividades sociales tenían más probabilidades de dormir de manera inadecuada. Esto resalta la necesidad de un enfoque holístico para abordar la crisis del sueño de los adolescentes, en lugar de centrarse únicamente en el uso de pantallas y dispositivos.
"Los padres, educadores y formuladores de políticas deben analizar de manera integral los factores que contribuyen a la privación de sueño de los adolescentes e implementar estrategias para ayudar a los adolescentes a obtener el descanso que necesitan", afirmó el Dr. Conroy. "Esto podría incluir ajustar los horarios de inicio de clases, reducir las demandas académicas y extracurriculares y brindar más apoyo a la salud mental de los adolescentes".
Los hallazgos subrayan la naturaleza compleja de la crisis del sueño de los adolescentes y la necesidad de un enfoque multifacético para abordar este creciente problema de salud pública. Al abordar las causas subyacentes más allá del tiempo frente a la pantalla, los formuladores de políticas y los líderes comunitarios pueden ayudar a los adolescentes a dormir que necesitan para prosperar.
Fuente: NPR


