Las tensiones aumentan a medida que Irán apunta a la infraestructura energética del Golfo

Los ataques de Irán a los petroleros en el Golfo están elevando los precios mundiales del petróleo y perturbando las operaciones energéticas en la región. Los expertos advierten sobre la posibilidad de una mayor escalada.
Irán ha intensificado su campaña contra la infraestructura energética en todo el Golfo Pérsico, lo que ha provocado un aumento de los precios del petróleo e interrupciones en las operaciones petroleras regionales. Después de los ataques a dos petroleros, Irak ha suspendido las operaciones en todos sus puertos petroleros, mientras que Omán ha evacuado barcos de su principal terminal de exportación.
Los últimos incidentes se producen en medio de crecientes tensiones entre Irán y Estados Unidos y sus aliados. Los expertos advierten que es posible una mayor escalada, con el potencial de un conflicto más amplio que podría perturbar gravemente el suministro de energía global.
Los ataques han hecho que los precios del petróleo se disparen, con el crudo Brent de referencia internacional subiendo más de un 4% a más de 62 dólares por barril. Esto se produce cuando los mercados globales ya están lidiando con preocupaciones sobre el suministro debido a las sanciones de Estados Unidos a Irán y los recortes de producción por parte de la OPEP y sus aliados.
Irak, uno de los productores de petróleo más grandes del mundo, ha suspendido las operaciones en todos sus puertos petroleros en respuesta a los últimos ataques. Esto incluye la crucial Terminal Petrolera de Basora, que maneja la mayoría de las exportaciones de crudo del país.
Mientras tanto, Omán ha evacuado todos los barcos de su principal terminal de exportación de petróleo en Sohar como medida de precaución. La terminal es una puerta de entrada clave para petróleo y productos refinados de la región.
La escalada de tensiones ha generado temores de un conflicto más amplio que podría alterar gravemente el suministro de energía global. Los expertos advierten que una confrontación directa entre Irán y Estados Unidos o sus aliados podría llevar al cierre del Estrecho de Ormuz, un cuello de botella crucial para el comercio petrolero global.
Los Estados Unidos han culpado a Irán por los recientes ataques, pero Teherán ha negado su responsabilidad. La situación sigue siendo muy volátil y existe la preocupación de que nuevos incidentes puedan desencadenar un conflicto más amplio con consecuencias de gran alcance para el mercado energético global.
Fuente: Deutsche Welle


