
La policía antidisturbios iraquí utilizó gases lacrimógenos y disparos de advertencia para disolver una manifestación de manifestantes pro iraníes frente a la embajada de Estados Unidos en Bagdad, mientras las tensiones regionales siguen siendo altas.
Las tensiones aumentaron en Bagdad, la capital de Irak, cuando manifestantes pro-Irán se enfrentaron con la policía antidisturbios cerca de la embajada de Estados Unidos. Las fuerzas de seguridad iraquíes se vieron obligadas a disparar tiros de advertencia y desplegar gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, que expresaban su apoyo a la influencia de Irán en la región.
La protesta se produjo en medio de tensiones regionales en curso entre EE. UU. e Irán, que se han intensificado desde la decisión de la administración Trump de retirarse del acuerdo nuclear con Irán en 2018. Irán ha tratado de ampliar sus vínculos políticos y económicos en Irak, lo que ha creado fricciones con EE. UU., que mantiene una presencia militar y una influencia significativa en el país.
Según los informes, los manifestantes se reunieron cerca de la Zona Verde de alta seguridad, que alberga la embajada de Estados Unidos y otros edificios gubernamentales, coreando consignas en apoyo de Irán y exigiendo la retirada de las tropas estadounidenses de Irak. La manifestación fue organizada por milicias respaldadas por Irán, que desde hace mucho tiempo están en desacuerdo con la presencia estadounidense en el país.
"Estas protestas son un mensaje claro a Estados Unidos de que su presencia en Irak no es bienvenida", dijo Kataib Hezbollah, una milicia respaldada por Irán, en un comunicado. "Continuaremos resistiendo la ocupación estadounidense hasta que todos los soldados estén fuera de Irak."
Los enfrentamientos se producen en un momento delicado para Irak, mientras el país intenta equilibrar sus relaciones tanto con Estados Unidos como con Irán, que han estado involucrados en una guerra por poderes en la región. Irak ha tratado de mantener una postura neutral, pero la creciente influencia de los grupos respaldados por Irán lo ha hecho cada vez más difícil.
"Irak está atrapado en medio de esta lucha geopolítica, y es una posición muy precaria", dijo Rami Khouri, investigador principal de la Universidad Americana de Beirut. "El gobierno de Bagdad está intentando sortear este campo minado, pero se está volviendo cada vez más difícil".
El incidente pone de relieve las tensiones actuales en la región y el potencial de una mayor escalada entre Estados Unidos e Irán. Mientras las dos potencias continúan compitiendo por influencia en Irak y el Medio Oriente en general, el riesgo de conflicto sigue siendo alto y la frágil estabilidad de Irak está en juego.
Fuente: Al Jazeera