Los restaurantes de Texas luchan contra la represión migratoria: los propietarios buscan permisos de trabajo

Los propietarios de restaurantes de Texas piden permisos de trabajo a medida que las políticas de inmigración más estrictas exacerban los desafíos de dotación de personal en la industria hotelera.
La bulliciosa cocina del Revolver Taco Lounge en Dallas se ha convertido en un escenario familiar para el propietario Regino Rojas y su familia. Mientras la represión migratoria pone a prueba la industria hotelera en Texas, Rojas y otros dueños de restaurantes están pidiendo una solución: permisos de trabajo para inmigrantes indocumentados.
Rojas, junto con su hermana Maria Rojas y su tía Teresa Aguilar, trabajan incansablemente para mantener en funcionamiento su popular local de tacos, pero se enfrentan cada vez más a una escasez de personal. "Ha sido muy difícil encontrar trabajadores fiables", lamenta Rojas. "Muchos de nuestro personal son indocumentados y tienen miedo incluso de salir de sus casas, y mucho menos de venir a trabajar".
Las medidas enérgicas de la administración Trump contra la inmigración han causado conmoción en la industria hotelera de Texas, que depende en gran medida de mano de obra nacida en el extranjero. Los restaurantes, hoteles y otras empresas están luchando por encontrar suficientes trabajadores para satisfacer la demanda de los clientes.
"Necesitamos una solución, y esa solución son los permisos de trabajo", dice Javier Gutiérrez, propietario de Taco Diner en Dallas. "Estas son personas buenas y trabajadoras que son esenciales para nuestra industria. Sin ellas, no podemos funcionar".
El tema se ha convertido en un punto álgido político, con líderes empresariales y grupos industriales pidiendo un enfoque más pragmático de la política de inmigración. Argumentan que los permisos de trabajo proporcionarían una vía legal para que los inmigrantes indocumentados sigan contribuyendo a la economía sin temor a la deportación.
"No se trata sólo de la industria de la restauración", dice Maite Orozco, portavoz de la Asociación de Restaurantes de Texas. "Esto afecta la construcción, el paisajismo y muchos otros sectores que dependen de la mano de obra inmigrante. Necesitamos encontrar una manera de mantener a estos trabajadores en el país y en el trabajo".
Por ahora, Rojas y su familia continúan enfrentando los desafíos, haciendo todo lo posible para mantener su negocio a flote. Pero les preocupan las implicaciones a largo plazo si la escasez de mano de obra continúa. "No estamos pidiendo ninguna locura", dice Rojas. "Solo queremos poder hacer nuestro trabajo y servir a nuestra comunidad. ¿Es mucho pedir?"
Fuente: The New York Times


