El misil de próxima generación de la Fuerza Aérea: listo para volar pero sin ningún lugar donde aterrizar

El nuevo misil balístico intercontinental Sentinel de la Fuerza Aérea de EE. UU. se acerca a su primer vuelo de prueba, pero la construcción de los 450 silos de misiles para albergarlos se retrasa, lo que genera preocupación.
El muy esperado misil balístico intercontinental Sentinel de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos está listo para realizar su vuelo de prueba inaugural el próximo año, confirmaron recientemente funcionarios militares. Sin embargo, una pieza crucial del rompecabezas sigue sin resolver: la construcción de los cientos de silos subterráneos reforzados necesarios para albergar estos misiles de próxima generación.
El Sentinel, designado como LGM-35A, reemplazará a la venerable flota Minuteman III, que ha estado en servicio desde 1970. Se espera que los primeros misiles Sentinel entren en funcionamiento a principios de la década de 2030, pero el despliegue completo del arsenal de 450 misiles y los silos que lo acompañan llevará aún más tiempo.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}A pesar del progreso de la Fuerza Aérea en el desarrollo del Sentinel, los oficiales militares se han mantenido callados sobre los detalles del cronograma de construcción del silo, el costo total y la capacidad precisa de carga nuclear de cada misil. Esta falta de transparencia ha generado preocupación tanto entre los expertos como entre el público, ya que el despliegue de una nueva generación de misiles balísticos intercontinentales conlleva importantes implicaciones estratégicas y financieras.
La construcción de los 450 silos de misiles subterráneos reforzados, esparcidos por las Grandes Llanuras azotadas por el viento, es una tarea colosal que debe coordinarse cuidadosamente con el desarrollo del Sentinel. La integración exitosa de estos dos componentes cruciales (el misil y su infraestructura de apoyo) será esencial para que la Fuerza Aérea mantenga una disuasión nuclear sólida y confiable en las próximas décadas.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}A medida que avance el programa Sentinel, la Fuerza Aérea deberá proporcionar información más detallada a las partes interesadas y al público para garantizar la transparencia y generar confianza en la modernización de las capacidades nucleares de la nación. Con el primer vuelo de prueba en el horizonte, los próximos pasos en el despliegue del Sentinel serán seguidos de cerca por analistas militares, formuladores de políticas y la comunidad global por igual.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}El viaje para reemplazar el envejecido Minuteman III con el misil balístico intercontinental Sentinel es un esfuerzo complejo y multifacético, que requiere una coordinación perfecta entre el desarrollo del misil y la construcción de su infraestructura de apoyo. Mientras la Fuerza Aérea se apresura para cumplir su ambicioso cronograma, lo que está en juego para el futuro de la disuasión nuclear de Estados Unidos no podría ser mayor.
Fuente: Ars Technica


