El legado perdurable de la Madre Teresa: una vida dedicada a la esperanza y la compasión

Recordando la vida y el impacto de la Madre Teresa, una incansable defensora de los pobres y olvidados que dedicó su vida a servir a los más vulnerables en todo el mundo.
La Madre Teresa, la diminuta monja que se convirtió en un ícono mundial de la compasión, falleció a la edad de 87 años en 1997, dejando atrás un legado que continúa inspirando a millones de personas en todo el mundo. La Madre Teresa dedicó su vida a servir a los más pobres entre los pobres, estableciendo instituciones de asistencia social, clínicas familiares, clínicas móviles de lepra y guarderías para niños abandonados, todo con el único propósito de llevar esperanza y dignidad a aquellos que habían sido marginados por la sociedad.
Nacida como Agnes Gonxha Bojaxhiu en 1910 en Skopje, Macedonia, la Madre Teresa sintió el llamado a servir a Dios desde una edad temprana. En 1928 se unió a las Hermanas de Loreto y viajó a la India, donde pasaría los siguientes 69 años de su vida. Sin embargo, fue en los barrios marginales de Calcuta donde la Madre Teresa encontró su verdadero propósito, siendo testigo de primera mano de la pobreza abyecta y el sufrimiento que aquejaban a los residentes más vulnerables de la ciudad.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Fuente: The New York Times


