La perdurable tradición de la Cuaresma en una remota isla de Quebec

En una pequeña isla de Quebec continúa una celebración de Cuaresma única, con máscaras, jigs y una historia de desafío a la Iglesia Católica.
A mitad de la temporada de Cuaresma, una remota isla de Quebec mantiene viva una tradición centenaria que alguna vez desafió a la todopoderosa Iglesia Católica Romana. Aunque pocos isleños todavía observan todos los rigores de la Cuaresma, la celebración anual en Île-aux-Grues sigue siendo una parte apreciada de la identidad cultural de la comunidad.
Las festividades de Cuaresma de la isla son una vibrante mezcla de ritual católico y folclore local, un testimonio de la resistencia de una pequeña población decidida a preservar su herencia única. Máscaras, jigs y otros elementos tradicionales se unen en una alegre celebración que brinda un breve respiro de las sombrías celebraciones del período de Cuaresma.
Las raíces de esta tradición se remontan a una época en la que la Iglesia católica ejercía una inmensa influencia sobre las vidas de la población francocanadiense. En Île-aux-Grues, sin embargo, los isleños encontraron formas creativas de desafiar las estrictas normas de Cuaresma de la iglesia, que prohibían muchas formas de juerga y entretenimiento.
"Siempre fueron un poco rebeldes", explica el historiador local Gérard Bouchard. "Los isleños no querían renunciar a sus máscaras y jigs, por lo que encontraron una manera de mantener viva la tradición sin dejar de observar los aspectos religiosos de la Cuaresma".
Hoy en día, la celebración anual de Cuaresma en Île-aux-Grues es un testimonio de la rica historia cultural de la isla y la perdurable resistencia de su gente. Mientras el resto de la provincia ha abandonado en gran medida los aspectos más extravagantes de la observancia de la Cuaresma, los isleños continúan abrazando sus tradiciones únicas, asegurando que el espíritu de desafío y preservación cultural siga vivo.
"No se trata sólo de las máscaras y los bailes", dice Marie-Ève Lavoie, residente de toda la vida en la isla. "Se trata de nuestra identidad, nuestra historia y nuestra conexión con una época en la que tuvimos que luchar para mantener nuestra forma de vida. De eso se trata esta celebración".
Fuente: The New York Times


