El ocaso del orden de seguridad estadounidense
Los expertos sostienen que el marco de seguridad global liderado por Estados Unidos desde hace mucho tiempo está llegando a su fin, con profundas implicaciones para las relaciones internacionales.
Trita Parsi, vicepresidenta del Quincy Institute, afirma que el orden de seguridad estadounidense está entrando en su fase final. Este sistema, que ha dominado los asuntos globales desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ahora está mostrando signos de desmoronarse, con consecuencias de largo alcance para el panorama internacional.
La perspectiva de Parsi es que el orden de posguerra, construido en torno a la hegemonía estadounidense y la promoción de los valores democráticos liberales, se enfrenta a una crisis existencial. Potencias en ascenso como China y Rusia están desafiando cada vez más este marco, buscando remodelar la dinámica de poder global para alinearse más con sus propios intereses y visiones.

Este cambio está siendo impulsado por una variedad de factores, incluida la percepción de extralimitación y disminución de la influencia global de Estados Unidos, la creciente económica y el poder militar de las naciones rivales, y un cansancio general entre el público ante los costos y consecuencias del papel de Estados Unidos como policía del mundo.
Parsi sostiene que el orden de seguridad estadounidense ya no es capaz de mantener el nivel de control global e influencia que alguna vez tuvo. Cree que la transición que está en marcha será desordenada e impredecible, con el potencial de aumentar las tensiones geopolíticas y la inestabilidad regional a medida que surjan nuevos centros de poder.
Esta evaluación es compartida por otros expertos en política exterior, quienes advierten que el desmoronamiento del orden liderado por Estados Unidos podría tener profundas implicaciones para cuestiones que van desde desde el comercio hasta la gobernanza global y los derechos humanos. El camino a seguir sigue sin estar claro, pero una cosa es segura: el mundo está entrando en un territorio inexplorado, con el equilibrio del poder global preparado para un realineamiento dramático.
Fuente: Al Jazeera


