Trump renueva amenazas contra Irán en medio de conversaciones nucleares fallidas

El presidente estadounidense Trump amenaza con bloquear el estrecho de Ormuz y bombardear la infraestructura de Irán si no abandonan el programa nuclear tras el fracaso de las negociaciones de paz.
Trump ha dicho que Estados Unidos comenzará a bloquear el estratégico Estrecho de Ormuz en un intento de arrebatarle el control de la vía fluvial a Irán tras las fallidas negociaciones de paz entre los países de Pakistán.
El presidente de Estados Unidos también amenazó con bombardear Irán instalaciones de tratamiento de agua, así como sus plantas de energía y puentes, repitiendo una amenaza anterior, si Teherán no aceptaba abandonar su programa de armas nucleares, el principal punto de fricción entre las dos partes.

Las nuevas amenazas se producen después de que la última ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear de Teherán terminara en un fracaso. Los dos países han estado en desacuerdo durante décadas: Estados Unidos acusa a Irán de intentar desarrollar armas nucleares e Irán insiste en que sus actividades nucleares tienen únicamente fines pacíficos.
Trump ha adoptado una postura cada vez más dura contra Irán desde que asumió el cargo, retirándose del acuerdo nuclear de 2015 e imponiendo sanciones económicas devastadoras. Irán ha respondido reduciendo gradualmente sus compromisos en virtud del acuerdo y entablando una guerra de palabras con Estados Unidos.
La amenaza de bloquear el Estrecho de Ormuz es particularmente preocupante, ya que la vía fluvial estratégica es un punto crítico para los envíos mundiales de petróleo. Cualquier interrupción del tráfico a través del estrecho podría tener consecuencias económicas graves y potencialmente aumentar las tensiones entre Estados Unidos e Irán hasta convertirlas en un conflicto militar declarado.
Los analistas dicen que las últimas amenazas de Trump probablemente tengan como objetivo aumentar la presión sobre Irán y obligarlo a regresar a la mesa de negociaciones en términos más favorables para Estados Unidos. Sin embargo, hasta ahora Irán ha mostrado poca voluntad de dar marcha atrás ante las exigencias de Estados Unidos, lo que plantea el espectro de un peligroso enfrentamiento entre los dos países.
Las conversaciones fallidas en Pakistán fueron las últimas de una serie de esfuerzos diplomáticos para resolver la disputa nuclear, que ha sido una fuente de tensión entre Estados Unidos e Irán durante décadas. Dado que ambas partes aparentemente no están dispuestas a llegar a un compromiso, la perspectiva de una resolución pacífica parece cada vez más difícil de alcanzar, lo que genera preocupaciones sobre la posibilidad de una escalada y un conflicto.
Fuente: The Guardian


