El abuso de las "emergencias" por parte de Trump amenaza la democracia

Cómo el frecuente uso indebido por parte de Trump de las declaraciones de emergencia nacional socava el estado de derecho y plantea riesgos para las elecciones.
Trump de declarar falsas 'emergencias' para justificar sus acciones unilaterales está poniendo en riesgo las elecciones de este otoño, escribe Steven Greenhouse. Odiando las limitaciones legales, el presidente de Estados Unidos ha tomado en repetidas ocasiones acciones para las que no tenía autoridad legal, sólo para invocar emergencias nacionales para proporcionar una justificación falsa.
Un ejemplo reciente involucra la ira de Trump contra España. A principios de este mes, Trump estaba tan furioso con España por no permitir que Estados Unidos usara sus bases aéreas para ayudar en su guerra ilegal contra Irán que pidió cortar todo comercio con España. Trump dijo que ordenaría un embargo comercial, y su secretario del Tesoro sugirió que invocaría una emergencia nacional bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
Esta táctica de declarar emergencias falsas justificar sus acciones es extremadamente preocupante, ya que podría socavar la integridad de las elecciones de este otoño. Una decisión de la Corte Suprema podría contribuir en gran medida a proteger el proceso democrático al frenar el abuso de poderes de emergencia por parte de Trump.
Greenhouse sostiene que el desprecio de Trump por la verdad y su voluntad de invocar emergencias nacionales incluso cuando no hay una crisis real presentan una seria amenaza al estado de derecho y el funcionamiento de la democracia estadounidense. El uso indebido de declaraciones de emergencia para eludir el Congreso e implementar políticas sin la supervisión adecuada es un precedente peligroso que debe abordarse.
A medida que se acercan las elecciones de 2026, es crucial que se mantengan las barandillas de la democracia y que el pueblo estadounidense pueda tener fe en la integridad del proceso electoral. La estrategia de Trump de declarar una falsa "emergencia" tras otra debe ser controlada, para que no socave los cimientos mismos del sistema democrático del país.
Fuente: The Guardian


