La represión de Trump hacia Cuba deja intacta la base militar estadounidense

Mientras la crisis energética cubana continúa, la base militar estadounidense en la Bahía de Guantánamo permanece prácticamente intacta y opera en una burbuja autónoma separada del empeoramiento de la agitación económica de la isla.
En el corazón de la Bahía de Guantánamo, la base militar estadounidense se erige como un enclave autónomo, en gran medida al margen de la crisis energética que ha afectado al resto de Cuba. En medio del endurecimiento de las restricciones por parte de la administración Trump en la nación isleña, los 6.000 residentes de la base, incluidos los miembros del servicio y sus familias, continúan disfrutando de las comodidades de una bolera bien surtida, salas de cine y otras comodidades que están a un mundo aparte de las dificultades que enfrentan sus vecinos cubanos.
El aislamiento de la base es un testimonio de los vastos recursos e infraestructura que el ejército estadounidense ha invertido para mantener su presencia en la isla, incluso cuando la administración Trump ha tratado de apretar aún más las tuercas económicas a Cuba. Mientras el resto de Cuba se enfrenta a cortes de energía, escasez de combustible y dificultades económicas, el enclave estadounidense en la Bahía de Guantánamo opera en una burbuja, y su propia red eléctrica y suministro de agua lo aíslan de la crisis que se desarrolla más allá de sus fronteras.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Fuente: The New York Times


