Los ataques de Trump contra Irán generan preocupación por una guerra ilegal y una escalada

El asesinato del máximo líder de Irán por parte de Estados Unidos e Israel plantea serias preocupaciones legales y corre el riesgo de desencadenar un conflicto más amplio en el ya volátil Medio Oriente.
La decisión de Trump de ordenar un ataque mortal contra el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, representa una grave escalada en la región y un preocupante desprecio por el derecho internacional. Este asesinato selectivo de un jefe de Estado no se justifica según la Carta de las Naciones Unidas, que sólo permite el uso de la fuerza en defensa propia contra un ataque inminente o con la aprobación del Consejo de Seguridad (ninguna de las cuales se aplica en este caso).
Las consecuencias de esta acción militar entre Estados Unidos e Israel repercutirán en todo Oriente Medio, una región que ya está agobiada por guerras latentes y frágiles estados. Si bien la repulsión contra el régimen de línea dura de Irán es comprensible y el deseo de un futuro mejor para el pueblo iraní es admirable, estos factores no proporcionan una justificación legal para tal ataque.
Lo que esto parece no es una autodefensa preventiva, sino más bien una prevención: una decisión para eliminar un riesgo futuro percibido mientras el enemigo parece débil. Esto sienta un precedente peligroso y podría convertir las ejecuciones extrajudiciales de líderes extranjeros en la nueva normalidad en los asuntos internacionales.
Fuente: The Guardian


