La turbia visión de Trump sobre el futuro de Irán tras la muerte de Jamenei

Mientras Irán se tambalea por la inesperada pérdida del ayatolá Jamenei, el plan de la administración Trump para el liderazgo de Irán sigue sin estar claro. Los expertos opinan sobre las implicaciones geopolíticas.
La muerte repentina y violenta del ayatolá Jamenei, el líder supremo de Irán, ha dejado un vacío de poder en la República Islámica, y la visión de la administración Trump sobre el futuro liderazgo de Irán es, en el mejor de los casos, confusa.
Jamenei, que había gobernado Irán con mano de hierro desde 1989, murió el lunes en una serie de ataques aéreos estadounidenses e israelíes. Su desaparición ha sumido al país en un estado de agitación, con varias facciones dentro del gobierno y militares compitiendo por el control.
Si bien la administración Trump ha buscado durante mucho tiempo socavar y desestabilizar al régimen iraní, aún no está claro qué medidas específicas, si es que hay alguna, planea tomar Estados Unidos para influir en el resultado de la lucha por el poder. El presidente Trump ha hecho declaraciones contradictorias, a veces insinuando su apoyo a la reforma democrática, mientras que otras veces parece favorecer la continuación del gobierno autoritario.
"La política de la administración hacia Irán ha estado por todas partes", dijo Trita Parsi, fundadora del Consejo Nacional Iraní Americano. "No parecen tener una estrategia coherente para gestionar las consecuencias de la muerte de Jamenei".
Algunos expertos creen que Estados Unidos podría intentar aprovechar el caos para impulsar un cambio de régimen, apoyando potencialmente a grupos de oposición o incluso facilitando un golpe militar. Sin embargo, otros argumentan que tal medida sería muy arriesgada y podría desestabilizar aún más la región.
"Lo último que Estados Unidos quiere es otro vacío de poder en Medio Oriente", dijo Suzanne Maloney, experta en Irán de la Brookings Institution. "Eso podría envalentonar a las facciones extremistas y provocar aún más derramamiento de sangre".
Mientras tanto, los diversos centros de poder de Irán, incluidos los Guardias Revolucionarios, el parlamento y el establishment religioso, están inmersos en una feroz lucha por la supremacía. El resultado de esta lucha de poder tendrá profundas implicaciones para la relación de Irán con el resto del mundo, incluidas sus negociaciones nucleares en curso y su apoyo a grupos proxy en la región.
Dado que la situación en Irán sigue siendo fluida e incierta, tanto los aliados como los adversarios seguirán de cerca la respuesta de la administración Trump. La forma en que Estados Unidos afronte esta crisis podría tener importantes ramificaciones para la estabilidad de Oriente Medio y el orden global más amplio.
Fuente: The New York Times


