Trump busca solidificar su legado con la misión lunar Artemis II

A medida que se acerca la misión Artemis II, el expresidente Trump ve una oportunidad de consolidar sus logros en política espacial en su legado presidencial.
La inminente misión Artemis II a la Luna ofrece al expresidente Donald Trump una oportunidad de solidificar su legado en política espacial, incluso cuando enfrenta una serie de desafíos legales y políticos en la actualidad. La administración de Trump jugó un papel decisivo en revivir las ambiciones de la nación para los vuelos espaciales tripulados, preparando el escenario para el programa Artemis que verá a la primera mujer y persona de color caminar sobre la superficie lunar.
Durante su mandato, Trump promocionó repetidamente la importancia de regresar a la Luna, incluso estableciendo un cronograma agresivo de 2024 para el primer aterrizaje de Artemis con tripulación. Si bien esa fecha objetivo se ha retrasado desde entonces, el programa Artemis en general sigue en marcha, con la misión no tripulada Artemis I completando con éxito su viaje alrededor de la Luna el año pasado.
Ahora, mientras la misión Artemis II se prepara para enviar astronautas en un sobrevuelo lunar, Trump ve una oportunidad de cimentar su legado como presidente que priorizó la exploración espacial y el resurgimiento de las ambiciones estadounidenses más allá de la órbita terrestre baja. "Este es el momento de Trump", afirmó John Logsdon, profesor emérito del Instituto de Política Espacial de la Universidad George Washington. "Puede decir: 'Puse esto en marcha y ahora está llegando a buen término'".
Los partidarios del expresidente ya han comenzado a argumentar que Trump merece crédito por el progreso del programa Artemis, incluso cuando su sucesor, el presidente Joe Biden, ha seguido apoyando y financiando la iniciativa. De hecho, Biden ha mantenido gran parte de la política espacial de la administración Trump, incluido el objetivo de devolver humanos a la Luna.
Sin embargo, la capacidad de Trump para capitalizar plenamente la misión Artemis II puede verse limitada por sus desafíos legales y políticos actuales. El expresidente se enfrenta a una serie de investigaciones, incluida la investigación del Departamento de Justicia sobre su manejo de documentos clasificados y la investigación en curso sobre el ataque del 6 de enero al Capitolio de Estados Unidos.
A pesar de estos obstáculos, Trump y sus aliados probablemente aprovechen la misión Artemis II como una forma de reforzar su imagen y su posición política, especialmente entre sus principales partidarios, que lo ven como un campeón del excepcionalismo y los logros tecnológicos estadounidenses. El expresidente ha promocionado durante mucho tiempo los logros de su administración en política espacial, incluida la creación de la Fuerza Espacial y el resurgimiento del liderazgo estadounidense en los vuelos espaciales tripulados.
A medida que se acerca la misión Artemis II, Trump y su equipo probablemente buscarán aprovechar el evento para su ventaja política, usándolo potencialmente como plataforma para promocionar su agenda política más amplia y defender una posible candidatura presidencial en 2024. Queda por ver si finalmente será capaz de traducir el éxito de la misión en un impulso significativo a su suerte política.
Fuente: The New York Times


