Trump califica al Papa Leo, nacido en Estados Unidos, de "débil" y "terrible"

El expresidente Donald Trump desata un ataque mordaz contra el Papa León XIV, acusándolo de "no hacer un muy buen trabajo" y de ser "una persona muy liberal".
El presidente Donald Trump lanzó una andanada extraordinaria contra el papa León XIV el domingo por la noche, diciendo que no creía que el líder de la Iglesia católica nacido en Estados Unidos "no esté haciendo un muy buen trabajo" y que "es una persona muy liberal", al tiempo que sugirió que el pontífice debería "dejar de atender a los radicales". Izquierda."
En un vuelo de regreso a Washington desde Florida, Trump utilizó una extensa publicación en las redes sociales para criticar duramente a Leo, y luego continuó con comentarios en la pista a los periodistas.

El ataque sin precedentes contra el líder de la iglesia católica fue una sorpresa para muchos, y los comentarios de Trump representaron un marcado alejamiento de la relación tradicional entre la presidencia de Estados Unidos y el papado.
Durante su mandato, Trump había mantenido una relación algo cordial con el pontífice, incluso recibiéndolo en el Blanco House en 2017. Sin embargo, la retórica dura del expresidente hacia Leo parece indicar una brecha creciente entre los dos líderes sobre temas como la inmigración, el cambio climático y la justicia social.
En su mordaz diatriba en las redes sociales, Trump acusó a Leo de "atender a la izquierda radical" y sugirió el papa no estaba haciendo lo suficiente para apoyar las causas conservadoras. Los comentarios incendiarios del expresidente provocaron una condena rápida por parte de líderes católicos y comentaristas políticos de todo el espectro político.
A pesar de la reacción, Trump redobló su crítica a Leo en sus comentarios a los periodistas, llamando al pontífice "débil" y "terrible" y acusándolo de estar "fuera de contacto" con las preocupaciones de los estadounidenses comunes.
La creciente disputa entre Trump y Leo pone de relieve la polarización creciente dentro del panorama político estadounidense, así como las tensiones crecientes entre Facciones conservadoras y progresistas dentro de la iglesia católica. A medida que se avecinan las elecciones presidenciales de 2024, las consecuencias de este intercambio polémico podrían tener implicaciones significativas tanto para el panorama político como para el religioso del país.
,Fuente: The Guardian


